Para un pueblo que fue vilipendiado por los magros comentarios de un grupo de locutores deportivos mexicanos de la cadena ESPN2 con anterioridad al partido entre los seleccionados nacionales de El Salvador y Mexico el 6 de Junio de 2009, que fue ganado por el equipo salvadoreño en una gesta histórica, casi épica, el resultado del partido entre ambas escuadras a favor de El Salvador 2 x 1 es un ungüento que viene a cicatrizar un poco las heridas causadas por los denigrantes y ofensivos comentarios de los pseudo profesionales del micrófono que nos tildaron desde estúpidos y tontos hasta sub desarrollados, cosa que a la vez se vuelve en una pócima amarga que nadie se atreva a digerir y que en nada contribuye a la ya roída coexistencia entre ambos pueblos.

Y es que los comentarios incendiarios de los locutores de Fútbol Picante, calificando a los salvadoreños de estúpidos y tontos, subdesarrollados, de bajo nivel, de poca estirpe y de muy poca presencia internacional en comparación a las rimbombantes credenciales de los jugadores mexicanos, plagados de estrellas rutilantes en el firmamento de futbolistas de altísimo nivel que juegan en Europa, en la MLS y en la liga mexicana misma, les coronan con un aura de semi dioses y les remuneran de manera desproporcionada en comparación a los paupérrimos salarios que se devengan en una liga semi profesional como lo es la salvadoreña.

¡Y es que Faitelson tiene razón! En el papel no hay comparación entre ambas escuadras.

¿Qué puede hacer un jugador del Nejapa F.C., FAS y Firpo contra la élite hollywoodesca mexicana?

Y que irónico es el fútbol. El jugador que despedazó a mexico ni siquiera juega en esos equipos, juega en el Alianza F.C. que ni siquiera mencionó Faitelson y que dicho sea de paso está peleando su no descenso a la segunda división pues quedaron en el penúltimo lugar de la liga salvadoreña.

Pero este Alianza no será muy conocido en el mundo y sin embargo tiene en sus laureles 9 ligas nacionales, un campeonato Norceca y una liga Concacaf.

También vapuleó al Santos de Pelé hace ya más de 40 años y aún así nadie olvida hasta hoy semejante hazaña.

Pero las palabras de Faitelson no deben de malinterpretarse sino que deben ubicarse en el verdadero sentido crítico con que las dijo, sin querer queriendo hirió a El Salvador, pero en esencia cuestionaba a su selección mexicana de no escudarse en un mito como lo es el Estadio Cuscatlán para que se le perdonara al TRI una oprobiosa derrota a manos del pulgarcito de América.

Curiosamente para David Faitelson y para los locutores de ESPN2 en el programa Fútbol Picante, el resultado final confirmó lo que David decía: Que David venció a Goliat.

Y un Goliat bastante devaluado, diría yo.

Saludos a Faitelson y al Pueblo Mexicano, con mucho amor.

Debo aclararle lo siguiente al pueblo mexicano: En El Salvador nadie les odia. Lo que sucede es que también somos bastante nacionalistas y fanáticos de nuestra selección. Pero en esta categoría nadie le gana a México

A ninguno de los dos nos gusta perder. Lo malo es que haya comentarios incendiarios que inciten al odio y al rencor entre ambos pueblos.

Los juegos de fútbol duran 90 minutos y ahí se deberían quedar. Gane quien gane o pierda quine pierda. Al fin y al cabo ya nadie podrá cambiar los resultados. Por mucho que lloremos, berrincchemos, lloremos, le echemos la culpa al arbitro o ala FIFA. Como dijo el César: “Consumatum est”

El Salvador tampoco debe olvidar su pasado y recordar con amargura la pueril guerra contra Honduras que se desató por la clasificación del mundial México 70 en la que se coronó campeón mundial Brasil. Ahí México le recetó un contundente 4 x 0 a El Salvador en un partido en que el árbitro Candil le hecho una buena manita a los mexicanos para que ganaran el partido.

¡Pero que se le va ha hacer! La FIFA, a través de su presidente Joseph Blatter, se disculpó recientemente con el pueblo Australiano porque el árbitro les pitó un penalti inexistente faltando 4 segundos para que concluyera el partido Italia – Australia y que catapultó a Italia a la final para que seguidamente see coronaran campeones del mundo.

Igual suerte tuvo la Argentina de Maradona a manos del árbitro Codezal de México quien le regaló el campeonato del mundo a Alemania pitándole un penalti inexistente a la albi celeste Argentina.

Al menos Maradona se desquitó ahí mismo en México con la famosa manita de Dios con que le ganaron a Inglaterra.

¡Cuanta historia se puede contar del fútbol y de México! … y ahora de Faitelson y Raúl Orbañanos (que por cierto debería dejarse la calvita libre al igual que su también vilpendiado colega periodístico Carlos Artiga de Canal 12 de El Salvador quien fue criticado no por su trabajo periodístico sinio por ser “calvito”)

Que irónico, no! Predicar moral en calzoncillo.