La frase del día:

“No todos los afiliados al FMLN son Comandantes ni todos los que no somos del FMLN somos de ARENA”

Luego de la reciente separación de mis responsabilidades de forma unilateral por parte del presidente de una empresa autónoma, por el simple hecho de aducir que “no soy digno de confianza” me propongo reflexionar y compartir mi frustrante experiencia con alguno de ustedes y hacerles partícipes que ya es tiempo que pongamos fin a toda esta serie de atropellos a la dignidad de un pueblo que merece mucho más que politicos ineptos a cargo de las instituciones vitales del Estado.

¿Por qué debemos aceptar como algo normal que algunos malos representantes del FMLN cometan toda clase de atropellos en nombre del cambio y en contra del mismo?

¿Por qué debemos permitir al FMLN que en nuestra lucha por el cambio se designen como representantes del mismo a una serie de ególatras ignorantes para la conducción de algunas de las empresas más importantes del estado?

¿Por qué debemos permitir que una nueva clase dominante de oprobiosos funcionarios surjan en nombre del cambio y cometan las peores barbaridades al más Dantesco estilo Arenero?

 El FMLN, si no toma en serio las atrocidades, barbaridades e imprecisiones políticas que cometieron los funcionarios del régimen de Napoleón Duarte allá en los 80’s terminaran exactamente en el mismísimo lugar que los pseudos gobernantes politicoides del PDC, o sea ¡EXTINTOS!

De la historia se aprende, y el caso del PDC es algo tan surreal porque a pesar de que algo que pasó ha pasado desapercibido por el pueblo salvadoreño.

Sencillamente fue algo que pasó, como un mal trago, como un mal paréntesis en la historia de un pueblo que optó por elegir a una nueva novia, llámese ARENA, que con el paso de los años se convirtió en una pesadilla de más de dos décadas a manos de un grupo de sinvergüenzas oligarcas que se aprovecharon inmisericordemente del poder para echar a andar todo un andamiaje de explotación y de un mercantilismo corrupto que no tiene precedentes en la época contemporánea del pulgarcito de América.

Los que hemos luchado por el cambio no podemos cerrar los ojos ni tampoco debemos cerrar el libro de nuestra historia patria.

El cambio nos costó a muchos.

Según el TSE el FMLN obtuvo para la elección presidencial de los pasados comicios de marzo del 2009 un total de votos de un universo de 2,638,588 votos válidos, dándoles una ventaja del 51.32%.

Matemáticamente eso quiere decir que en relación a los 85,000 votantes inscritos en el FMLN y el total de votos obtenidos para el cambio se podrían establecer el siguiente análisis:

(En porcentaje %)

Los afiliados del FMLN son únicamente el 6.28% del total de votos que obtuvo el FMLN y que a su vez son el 3.22% del total de votos válidos.

Los restantes 1,269,000 votos que obtuvo el FMLN provinieron de personas no afiliadas y que son a su vez el 93.72% del total de votos obtenidos por la coalición Mauricio Funes – FMLN.

Eso quiere decir que LOS AFILIADOS NO SON LOS UNICOS VOTANTES DEL FMLN.

Con esta aritmética tan burda y elemental debería de arrancar el análisis de los dirigentes del FMLN antes de designar a los funcionarios públicos que en míseros y paupérrimos 100 días ya han dado muestras de las más absoluta y anacrónica incapacidad de dirigir las instituciones del estado.

Muchos nuevos funcionarios de gobierno se han dado a la tarea de enfilar sus baterías contra todo aquello que “huela a ARENA” y privilegiar a los “miembros del partido”.

La promesa de la “meritocracia” versus la “partidocracia” ha sido flagrantemente mancillada desde sus mismísimos orígenes.

En el fondo esos cambios ni siquiera estarían mal si de verdad el FMLN estuviera premiando a todos los que de verdad “han sudado la camisola” o que han derramado su sangre por el cambio.

Pero la realidad es que los excombatientes aún siguen en la calle esperando el cambio y también esperando que les llueva algo trabajo y de dinero del cielo para poder vivir y mantener a sus familias.

Porque los muchos nuevos funcionarios, no todos, se han dado a la tarea de contratar dentro de sus carteras a los amigos, a los del partido, a los cheros, a los conocidos, a los recomendados, a los sobalebas, a los que les deben algún favor, etc.

Hay casos tan patéticos en que han tratado de pagar sus desventuras amorosas a cambio de puestos de gobierno. Tratan de amortiguar el peso de una vida sexual irresponsable favoreciendo ilegítimamente a todas las que alguna vez le otorgaron sus favores y placeres.

El caso es patético pero cierto y es acá que las autoridades del FMLN y sus correligionarios, especialmente los afiliados, deberían de entender que el fenómeno del cambio no llegó únicamente a manos del FMLN sino que llegó a través de la figura de Mauricio Funes quien aportó con su imagen la no menos despreciable cifra de 500,000 votos, o sea el 36.93% de la votación del FMLN.

Mauricio Funes por si mismo obtuvo mas votos que el PCN, PDC y CD juntos.

Reflexionando sobre lo anterior se puede establecer claramente que el FMLN debe de trabajar de la mano con sus votantes, con sus aliados, con sus simpatizantes, con sus afiliados, con la empresa privada, con las gremiales, con las comunidades, con las municipalidades, con los partidos opositores, con la prensa escrita, hablada y televisiva, con las iglesias, con sus detractores, con sus más fervientes críticos, con los jóvenes, con las lesbianas, homosexuales y prostitutas, con los indigentes, etc.

En general se trata de gobernar para todos pues “No se Gobierna para el Partido sino para todo un Pueblo”

En la tribuna popular del viernes pasado los correligionarios del FMLN exigían al gobierno que despidieran a todos los mandos medios si de verdad querían ver reflejado el cambio.

La pregunta del millón es: ¿No habrá gente afín al FMLN dentro de los que ya despidieron o de los que pretenden despedir?

¿Cómo va a afectar esto electoralmente al FMLN en los comicios venideros?

¿Irán a vortar a favor del FMLN todos los despedidos y el grupo de familiares y amigos que se habían decantado en favor de un cambio que al final resulta siendo más de lo mismo?

Pero más allá de todo eso, Mauricio Funes debe lograr una simbiosis con el FMLN y todas las fuerzas vivas del país que le permitan y coadyuven trabajar de la forma que el lo prometió:

 CON LA BIBLIA EN LA MANO, CON LA CONSTITUCION, CON SU FERREA VOLUNTAD DE HACER BIEN LAS COSAS Y DE LA MANO CON MOSEÑOR OSCAR ARNULFO ROMERO.

!Ojala no le quede grande la camisola para cumplir esta promesa!

 El FMLN por su parte debe entender que quien ganó la elección fue Mauricio Funes, catapultado por ellos, y es quien ostenta el Poder Ejecutivo.

 Si el FMLN no entiende que debe de gobernar de la mano de Funes entonces le obligaran a gobernar con el resto de los que le pueden ayudar a hacer gobierno y esto, tristemente, puede derivar en que 517 año de lucha sean echados a tierra por el partido revolucionario mismo y le ceda nuevamente a la derecha la conducción del Estado.

 Que irónico, no: ¡¡¡El FMLN trabajando a favor de ARENA!!!

 ¡¡¡Vaya usted a saber!!!