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El rostro de Guardiola lo dice todo. Ha perdido un encuentro decisivo en los octavos de final de la Copa del Rey ante el Sevilla. Esto no sucedía desde el pasado 10 de Octubre ante su bestia negra: el Rubin Kazan ruso que literalmente bailo al equipo Culé. Supongo que igual cara tuvimos que poner cada uno de nosotros cuando se nos notificó nuestro despido tal y como lo describo en la nota a continuación.

Lo encomiable de Gaurdiola es que aceptó su error en el planteamiento y manifestó publicamente: “ME HE EQUIVOCADO” y supongo que hará algo para remediarlo.


Pep Guardiola luego de perder ante el Sevilla en los encuentros de ida de la Copa del Rey 2010



Los Despidos Masivos en las Esferas Gubernamentales Salvadoreñas

Introducción (Preámbulo de los despidos y señales de corrupción)

Ha sido una práctica bastante oprobiosa para las finanzas públicas el mantener un régimen de salarios que linda con lo absurdo y que matemáticamente es incomprensible.

Sucede que en muchas instancias gubernamentales se utiliza hasta un 80% del presupuesto anual de gastos en concepto de salarios.

Ha sido práctica consuetudinaria de los empleadores estatales el darle cobertura salarial a todas sus bases partidarias, a sus cheros, recomendados, amantes, familiares, protegidos y a cualquier otra persona que de una u otra forma pueda beneficiarse de “tener cuello”.

Igual régimen de tolerancia al despilfarro se ha dado para cubrir gastos personales de muchos funcionarios: vehículos, seguridad, repuestos, combustible, víveres, insumos, mano de obra, viajes, becas, dietas, chupas, pagos de gastos personales y de deudas, cuotas colegiales, vestidos, uniformes, zapatos, electrodomésticos, arte, terrenos, vacaciones, jacusis, inversiones, títulos valores, etc.

A todo esto la Corte de Cuentas ni siquiera se entera. Actúan de oficio sobre gestiones caducas y de las que muy elaboradamente los auditores y contadores han creado de forma artificiosamente hábil las partidas contables de cargos paralelos que son reflejados como gastos auténticos en la contabilidad gubernamental y la ejecución presupuestaria.

Más allá de todo esto se encuentra la ya muy rutinaria y consabida práctica de favorecer a los encargados de adjudicar gastos, proyectos y licitaciones con el famoso “diezmo”, no el de Toby por supuesto sino el 10% del valor total del contrato en concepto de “mordida”

Los Despidos

¿Qué tan justificado es despedir a un empleado a causa de que detente un “Cargo de Confianza” y que el nuevo titular de la institución no le conozca y determine que el susodicho interfecto es “Falto de Confianza”?

¿Tiene vía libre el nuevo funcionario de cambiar a los mandos intermedios de una institución por el simple hecho de “no conocerlos” y que simplemente se determine que la “falta de confianza” obedece a que “nunca se le depositó la confianza” y se quiere favorecer a alguien de “su confianza”?

Se entiende que el Ejecutivo debe mantener un régimen de trabajo que se fundamente en “la confianza” de los cabezas o directrices que acompañan a los designados por el primer mandatario para hacer cumplir sus políticas de nación. No se supone que este grado de “confianza” llegue hasta los mandos medios ya que que las políticas emanan de las cabezas directrices no de los operativas que únicamente ejecutan dichas políticas.

Lo que no se entiende es que esta “aparente falta de confianza” se constituya como un revolver en manos de funcionarios inescrupulosos que creen que tienen “derecho de matar” al mismísimo estilo 007. (literalmente están matando de hambre a todos los despedidos en forma injustificada, a sus familias y dependientes)

Y es que el incumplimiento de la promesa electoral y el compromiso político que juró hacer valer el primer mandatario por parte des sus designados en cargos de conducción del aparato del Estado convierten a la figura del Presidente en cómplice de las peores aberraciones que ni siquiera el mismo imagina.

¿Meritocracia versus Partidocracia? ¿Quién se libra de este oprobioso conjuro cuando no hay bandera política ni “cuello” que lo ampare?

¿Qué hacer para que no te despidan si no eres “del partido”?

¿Quién y como mide tu capacidad?

Esta respuesta está de sobra contestada por los resultados que debe cumplir cada funcionario de conformidad a su Plan Anual de Trabajo. Esto se evalúa cada mes por parte de las autoridades institucionales pues debe dársele seguimiento a los cumplimientos de metas de cada sector a efecto de dibujar el consolidado institucional, que entre otras cosas sirve para justificar ante el Ministerio de Hacienda los flujos de efectivo que deberán erogarse en función de las metas alcanzadas y las que aún está plasmadas en el plan de trabajo para ser alcanzadas.

Ahora bien, resulta que en muchas ocasiones son los mismísimos titulares de la institución quienes coadyuvan con su negligencia, desconocimiento e incapacidad para que las metas no se cumplan.

¿Entonces, la rutina del ratón y el gato y los vientos de tormenta se ciernen sobre el empleado a cargo de alguna “jefaturita”, llamémosle “pobre empleado” que no puede siquiera cumplir su trabajo debido a que él no le cumplen (o sea que no le apoyan ni con tiempo, recursos ni dinero)? ¿Pero quien sanciona al titular infractor? La mayoría de las veces sale impune y desata su deshonrosa iniquidad, valiéndose de toda clase de subterfugios y triquiñuelas, para destituir a quien le sirve de “estorbo” y otorgar “el puesto” a cualquier “ungido”, que en variadas ocasiones resultan siendo hasta personas del círculo “íntimo” del “despedidor” por inventar un término sui generis para esta clase de energúmenos enajenados con las mieles del poder.

Los despedidos = muertos de hambre con sus familias

Detrás de toda esta impunidad, de todo este estercolero, de todo esta cacería de “puestos” a favor de sus protegidos, los “despedidores” no se ponen a pensar que el “despedido” tiene necesidades y obligaciones que satisfacer, y que en un país que se rige bajo un sistema feudal (que debes pagar para tener derecho de vivir acá), el 90% de la población asalariada depende de sus trabajos para vivir. El otro 10% ostenta los cargos que de una forma u otra reditúan “dividendos y prebendas adicionales” y por ende “no necesitan ni siquiera trabajar”, pero trabajan, o al menos hacen acto de presencia, porque las instituciones del estado les sirven de “puente” para hacer sus “contactos de negocios”.

El resto de los mortales, cuando somos objeto del despido quedamos “silbando en la loma” y dado que nuestro paupérrimo estilo de vida nos hace dependientes de nuestro salario, a falta de ingresos empezamos a topar las tarjetas y todo aquel instrumento bursátil que se encuentre a nuestro alcance para “darle de hartar a los cipotes”, o sea que empezamos con el “círculo de la rata” según el gran maestro Japonés Kiyosaki, que en lenguaje mundano pudiera traducirse como “nos empezamos a enguevar hasta las narices”

Obviamente caemos en mora, nos empiezan a dinamitar la paciencia y nuestro espíritu con nada sutiles mensajes de cobro que a la postre se convertirán en “notificaciones de embargo” que de ser posible tratáremos de saldar con préstamos de último momento mediante el mecanismo de la “usura”, o sea que cada vez nos enguevamos mas y más.

Esto por cierto no le conviene al país pues las finanzas quebradas de los hogares nos hacen caer en “Calificación E”, situación que obliga a la banca a poner de su propio capital las reservas correspondientes que garanticen a sus usuarios los depósitos e inversiones que ellos tengan con el banco.

Para ”limpiar la cartera E”  los bancos empiezan a “embargar” todos nuestros “cachibaches” incluidos los TVS, DVDs., CDs, cocinas, refrigeradoras, muebles, estantes, bisutería, electrodomésticos de toda naturaleza, que a la postre no les reditúan siquiera lo que tratan de recuperar (más los cargos procesales) y finalmente se quedan ellos con un montón de basura y nosotros seguimos durmiendo en el suelo con las mismas deudas, solo que ahora ya no tienen como hacernos pagar sino hasta que hayamos logrado conseguir “una nueva chamba” y entonces nos caen y nos “embargan el salario”

Para mientras, algunos se dedican al mercado informal, otros a transar, otros a contrabandear, otros a robar, otros se van “mojados” y los menos aventados seguimos con la ilusión de encontrar trabajo y no dejamos de comprar o de prestar el diario del día Lunes parra ver la “Sección de Empleos”  en los rotativos de mayor circulación.

Notoriamente, el mercado laboral es tan complejo que para darte trabajo ahora tienes que tener alguna maestría, ser menos de 35 años, hablar Inglés “nativo”, manejar computadoras y paquetes computacionales, tener carro, tener buena presentación, deberás tener “bonita cara” o “bonito culo”, deberás oler bien, usar buenas prendas, buenos zapatos, estar bien recomendado, tener padrino político, presentarás miles de exámenes de salud, deberás tener visa americana, deberás medir arriba de 1.70 mts, y si tienes algún hobby de preferencia te debe de haber redituado algún par de medallas en los eventos que hayas participado (si son las olimpíadas mucho que mejor). A todo esto agrégale un par de certificaciones de cursos especializados (redes, bases de datos, administración, etc.) y constancia de pertenencia a alguna iglesia que te avale como buena persona y que des el diezmo (para no perder la costumbre).

Superado lo anterior y luego de miles de entrevistas, pruebas psicológicas, pasar por el polígrafo y de negociar tu paupérrimo salario, deberás trabajar “tres meses de prueba” con derecho a despido automático y deberás trabajar 14 horas al día, feriados, sábados y domingos, “SIN PAGO DE HORAS EXTRA” y por supuesto que no tienes derecho a ningún tipo de beneficio social, salvo que te descuenten el ISSS y AFPs.

NO HAY DUDA QUE LA VIDA DEL ASALARIADO ES BASTANTE DIVERTIDA Y LA DEL DESEMPLEADO SUMAMENTE DISTENDIDA, para ser bastante irónicos en el amargo epílogo de esta triste composición literaria de la cual me siento bastante avergonzado por haber dejado que “se me saliera el indio”.

Será que sencillamente estoy narrando de forma circunstancial lo que me ha tocado vivir estos últimos 4 meses en que he ostentado mi calidad de DESEMPLEADO ESTATAL.

Las disculpas del caso a todos ustedes por el amargo exabrupto y no lo borro porque espero que a alguien más le ilumine en su desventura y no de deje llevar por esta vorágine de desconsuelo en que caemos los frustrados “despedidos por el cambio”

Arrivederci bambinos, sigamos nuestra lucha y no veamos hacia atrás porque como dicen los Colombianos: ¡Para atrás ni para agarrar impulso!

Que Dios les bendiga, les proteja y les acompañe en su lucha

P.D. ME CONFIRMAN QUE HAN SIDO REMOVIDOS DE SUS CARGOS ALGUNOS TITULARES DE AUTONOMAS POR PARTE DEL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, MAURICO FUNES. LES DAMOS LA MAS CORDIAL BIENVENIDA AL SELECTO CIRCULO DE DESEMPLEADOS.

Es bastante dramática la nota de El Diario de Hoy relativa a estos 4 personajes:
Funes releva cuatro polémicos funcionarios
http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_completa.asp?idCat=6351&idArt=4399616