¿Ha sopesado la historia como congruente la realidad de los individuos comunes de cualquier sociedad en relación a la praxis de los diferentes dogmas de los múltiples sistemas económicos, políticos, sociales y religiosos imperantes en el mundo desde su creación?

R:/ ¡Por supuesto que no!

Ese simbolito (R:/) me recuerda mis tiempos de colegial en que así se nos enunciaban las respuestas correctas a los exámenes que generalmente habíamos reprobado. Claro que siempre aparecerán unos cuantos iluminados que dirán que sacaban buenas notas en el colegio, que no se manchaban el uniforme, que nunca tendían riñas con otros niños, que se portaban bien siempre, et. Para todos ellos, las personas con cualidades especiales que las hacen sobresalir del vulgo, no está dirigida la presente lectura.

Si usted es únicamente uno de esos seres que pululan por este mundo tratando de sobrevivir cada día con lo poco que le da la vida, … ¡sea usted bienvenido!

Estas líneas van dedicadas a las personas normales, batalladoras, sin herencia patrimonial, que nunca nos hemos sacado la lotería, que no tenemos influencias, que ganamos poquito dinero, que somos bastante incultos, que nuestras aspiraciones son las de una persona normal, como por ejemplo: estudiar, sacar una carrera, tener familia, gozar de un salario digno, de ostentar una posición laboral acorde a nuestras capacidades y de poner en las manos de Dios nuestro paupérrimo destino en este mundo encarrilado a los torbellinos de una caótica , esclavizante y alienante vorágine que se sustenta en el maldito consumo.

En publicaciones anteriores me refería a varios temas de moda:

  1. El Socialismo del Siglo XXI
  2. El Capitalismo Neoliberal
  3. La corrupción de los institutos políticos y sus prácticas abusivas
  4. Los dogmas
  5. Los placeres derivados de la descomposición social

 

Si ponemos un poco de atención a los cinco enunciados, veríamos que tan rápida y fácilmente nos quisiéramos deshacer de todos ellos.

Sucede que para quienes ponemos nuestra fe en Dios se nos hace bastante difícil digerir que cualquiera de los arriba mencionados sea en alguna medida, ni siquiera como paliativo, algo sobre lo que nos gustaría sustentar nuestras vidas y las de nuestros familiares.

Sucede que las cinco so igualmente mezquinas en la forma de coexistir y sin embargo se han cohesionado tan bien entre ellas mismas que tratan de mantenerse vivas aún a costa de tener que hacer que las otras cuatro también sigan vivas pues son recíprocamente sustentables (y aborrecibles por supuesto).

La realidad es que la miseria y la explotación del hombre por el hombre siempre ha existido, algunas veces más violentamente y salvajemente implementado el modelo versus otras que en apariencia han sido más generosas y condescendientes en el manejo de las diferencias de clase y la desproporción en la distribución de las riquezas.

Siempre ha habido pobres y parecería que siempre los habrá. Igual teorema aplica a los ricos y a los que pretenden serlo a toda costa. No se escapa de esta métrica la sed de poder.

Por supuesto que los que forman parte de los círculos de poder o de los andamiajes que reditúan frutos, prebendas y dádivas en cualquiera de las cinco categorías expuestas percibirían  que el mundo que sea en el que les haya tocado vivir es el mejor de todos, que se lo merecen, que han trabajado para ello, que sus cualidades los hacen dignos de estar ahí y para muchísimos más se trata de una lucha insaciable y perversa para poder llegar ahí a  toda costa, cueste lo que cueste, pase lo que pase, … sobre quien sea.

Para todos ellos solo existe el “yo” y nada más.

Todos los “demás” parece que ni siquiera merecen tener lo poco que tienen y hasta les parece que tienen mucho aunque no tengan nada o que ni siquiera entiendan o comprendan la miseria en que los sistemas socales, políticos, religiosos, económicos les hacen vivir.

Por supuesto que el que es rico no sabe lo que es la pobreza. El axioma por supuesto que se generaliza a cualquier otra área de análisis: religioso, social, político y económico.

Veamos por ejemplo en la época feudal, que no dista mucho en principio de las sociedades actuales en las que debes pagas tributo para poder vivir ahí, el señor feudal disponía de los bienes y las vidas de todos sus súbditos, los explotaba, los mantenía en la miseria, sus viviendas eran paupérrimamente paupérrimas, sus ingresos eran una basura, sus comidas eran los mendrugos que caían de la mesa del amo, sus condiciones de higiene eran patéticas, insufribles y la degeneración social estaba a la orden del día.

El señor feudal por supuesto que se desplazaba en las mejores carrozas, se hartaba los mejores manjares, tenía las mejores y más lindas mujeres, hacía la guerra cuando le roncaba la gana, sus depravaciones eran dantescamente detestables, lucía las mejores joyas, se ponía los mejores perfumes y por supuesto que en sus mesas jamás faltaba el caviar, el faisán, o como se le llamase a los suculentos y deliciosos bocadillos que comía, degustaba  los mejores vinos, …

Todo esto por supuesto contaba con la venia de las autoridades religiosas que de una u otra forma (detestablemente corrompidas por cierto) se prestaban a tan macabro juego … muchos de ellos trataban de camuflajar sus verdaderas intenciones o sus voluntad diezmada a cambio de pensar o creer que lo hacían porque no tenían otra alternativa y que de una forma u otra era mejor ayudar en algo a su iglesia que si la iglesia no existiera ahí.

¡Ahí me quedo! … basta extrapolar esas conductas al tiempo actual y sacar nuestra propias conclusiones …

¿Llegará el día en que veamos sociedades justas? … ¿a manos de quien? ¿guiados por quienes? … ¿existirá eso o debemos esperar por un mundo mejor en una vida posterior?

¿Así quiso Dios que fuese este mundo?

R:/ ¡Por supuesto que no!

Lo que pasa es que somos un “sociedades borregos”, mansas, dispensables, sacrificables, volátiles, subyugadas, amedrentadas, cohibidas, vilipendiadas, pasivas, …. , esclavas

Y que les quede bien claro que Jesucristo no se refería a este tipo de conductas retrogradas cuando citaba la frase “Poned la otra mejilla” …. Porque el mismo Jesucristo se rebeló contra todo un sistema y una forma de vida milenaria y oprobiosamente esclavizante … Jesús dijo ¡basta!, ¡no más!

¡Y por supuesto lo sacrificaron! … ¡Pero resucito! … y lo hizo en esta vida.

 

Debemos pues, luchar por un mejor destino en esta vida … ¡cuanto antes, mejor!

No se crea que incito a la violencia, ¡no!, de ninguna manera …. De lo que se trata es de utilizar las estructuras vigentes para acceder al poder y efectuar por nosotros mismos (o tal vez nuestros nietos) los cambios que tanto anhelamos …

Y es que de mártires pasamos muchas veces a villanos … y de villanos se pueden mencionar miles, de todo tipo, de toda clase, de casi cualquier calaña, …. Bonitos y feos, altos y bajitos, militares y civiles, eruditos e ignorantes, religiosos y ateos, mujeres y hombres, jóvenes y viejos, conquistadores y conquistados, reyes y plebeyos, religiosos y laicos … etc …

Siempre correremos el riesgo que los tentáculos de la corrupción nos alcancen y nuestra lucha se transforme en m de los mismo … como siempre ha sido …

Dice la palabra que “el camino al infierno está lleno de buenas intenciones

Dios nos permita que empiecen a parirse esos lideres mundiales que tanto estamos necesitando … ¡Así sea!