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ESCENA 1

Escúchame, por favor. Eres como yo, un homo sapiens. Un humano inteligente. La vida, un milagro en el universo, apareció hace alrededor de 4 mil millones de años. Y nosotros los humanos solo hace 200.000 años. Sin embargo hemos tenido éxito en romper el balance que es tan necesario a la vida. Escucha cuidadosamente esta historia extraordinaria, que es la tuya, y decide qué quieres hacer con ella.

Estos son rastros de nuestros orígenes. Al principio, nuestro planeta no era más que un caos de fuego, una nube de partículas de polvo aglutinadas, como muchos enjambres más en el universo. Sin embargo, aquí es donde el milagro de la vida ocurrió. Hoy la vida, nuestra vida, es solo un eslabón en la cadena de innumerables seres viviente que han tenido éxito sobre otros en los casi 4 mil millones de años de la tierra.

Y aún hoy, nuevos volcanes continúan esculpiendo nuestros paisajes. Ofrecen una mirada de los que nuestra tierra era en su nacimiento, roca derretida surgiendo de las profundidades, solidificándose, rompiéndose, burbujeando o esparciéndose en una delgada corteza, antes de quedar dormida por un tiempo.

Estas volutas de humo serpenteando desde las entrañas de la tierra dan testimonio de la atmósfera original de la tierra. Una atmósfera carente de oxigeno. Una densa atmósfera, espesa por el vapor de agua, llena de bióxido de carbono. Un crisol. La tierra se enfrió. El vapor de agua se condensó y cayó en tormentas torrenciales. A la distancia correcta del sol, no muy lejos, no demasiado cerca, el perfecto balance de la Tierra, le permitió conservar el agua, en forma líquida.

El agua cortó canales. Que son como las venas de un cuerpo, las ramas de un árbol, los vasos del sabor  que el agua le dio a la tierra. Los ríos extrajeron minerales de las rocas, llevándolos a las aguas dulces del océano. Y los océanos se llenaron de sal.

ESCENA 2

¿De donde venimos? ¿Dónde se encendió la primera chispa de vida? Un milagro del tiempo, las formas primitivas de vida aún existen en los manantiales calientes del planeta.

Ellas les dan sus colores. Son llamadas Arqueobacterias. Todas se alimentan del calor de la tierra. Todas excepto las cianobacterias, o las algas verde-azul. Solo ellas tienen la capacidad de voltear al sol para capturar su energía. Son los vitales ancestros de las especies de plantas de ayer y de hoy. Estas pequeñas bacterias y sus billones de descendientes cambiaron el destino de nuestro planeta. Transformaron su atmósfera

¿Qué pasó con el carbón que envenenaba la atmósfera? Está aún aquí, aprisionado en la corteza terrestre. Aquí, hubo una vez un océano, habitado por microorganismos. Formaron conchas apilando el carbón de la atmósfera ahora disuelto en el océano. Estos estratos son conchas acumuladas de esos millones y millones de microorganismos. Gracias a ellos, el carbón se drenó de la atmósfera y otras formas de vida pudieron desarrollarse. Es vida que alteró la atmósfera.

La vida de las plantas se alimentó de la energía del sol, que les permitía romper las moléculas de agua, y tomar el oxígeno. Y el oxígeno llenó el aire.

El ciclo del agua de la tierra, es un proceso continuo de renovación. Cascadas, vapor de agua, nubes, lluvia, arroyos, ríos, mares, océanos, glaciares… El ciclo nunca se rompe. Siempre hay la misma cantidad de agua en la tierra. Todas las sucesivas especies en la tierra han bebido la misma agua. La asombrosa materia que es el agua. Una de las más inestables. Toma la forma líquida, como agua corriente, gaseosa como vapor, o sólida como hielo.

En Siberia, las superficies congeladas de los lagos en invierno contienen los trazos de las fuerzas que el agua libera cuando se congela. Más ligero que el agua, el hielo flota. Forma un manto protector contra el frío, bajo el cual la vida puede seguir. La máquina de la vida es la cadena. Todo está encadenado.

 Nada es autosuficiente. El agua y el aire son inseparables, unidos por la vida y para nuestra vida en la tierra. Compartir lo es todo. La expansión verde a través de las nubes es la fuente de oxígeno en el aire. El 70% de este gas, sin el cual nuestros pulmones no podrían funcionar, viene de las algas que tiñen la superficie de los océanos. Nuestra Tierra depende de un balance, en el que cada ser tiene un papel que jugar, y existe solo a través de la existencia de otro ser.

Una sutil, frágil armonía que es fácilmente destruida. Así, los corales nacen de la unión de las algas y las conchas.

Los arrecifes de coral cubren menos del 1% del piso del océano, pero proveen un hábitat para miles de especies de peces, moluscos y algas. El equilibrio de cada océano depende de ellos. La Tierra mide el tiempo en miles de millones de años. Le llevó más de 4 mil millones de años hacer árboles.  

En la cadena de las especies, los árboles son un pináculo, una perfecta escultura viviente. Los árboles desafían a la gravedad. Son los únicos elementos naturales en perpetuo movimiento hacia el cielo. Crecen sin prisa hacia el sol que nutre su follaje.

Heredaron de las minúsculas cianobacterias, el poder de capturar la energía de la luz. La almacenan y se alimentan de ella, transformándola en madera y hojas, las cuales luego se descomponen en una mezcla de agua, y materia mineral, vegetal, y viviente.

Y así, gradualmente, se han formado los suelos. Los suelos hierven con la incesante actividad de los microorganismos, alimentando, cavando, aireando y transformándose. Ellos hacen el humus, la capa fértil a la que todo ser vivo en la tierra está ligado.

ESCENA 3

¿Qué sabemos sobre la vida en la Tierra? ¿De cuántas especies tenemos conciencia? ¿Una decena? ¿Una centena, tal vez? ¿Qué sabemos de las uniones que los ligan? La Tierra es un milagro. La vida continúa siendo un misterio. Se forman familias de animales, unidas por costumbres y rituales que son pasados a través de generaciones. Algunos se adaptan a la naturaleza de su pastura y su pastura se adapta a ellos.

Y ambos ganan. El animal calma su hambre y el árbol puede florecer de nuevo.

En la gran aventura de la vida en la Tierra, cada especie tiene un papel que jugar, cada especie tiene su lugar. Ninguna es inútil o dañina. Todas se balancean. Y ahí es donde tú, homo sapiens, humano inteligente, entras en la historia.

Te beneficias de un fabuloso legado de 4 mil millones de años proveído por la Tierra. Solamente tienes 200 mil años, pero ya has cambiado la faz del mundo. A pesar de tu vulnerabilidad has tomado posesión de cada hábitat y conquistado extensiones de territorio como ninguna otra especie antes. Después de 180 mil años nómadas y gracias a un clima más clemente, los humanos se asentaron.

Ya no dependían de la cacería para sobrevivir. Escogieron vivir en ambientes húmedos abundantes en peces, presas y plantas salvajes. Era la combinación de tierra, agua y vida. Aún hoy, la mayoría de la humanidad vive en las líneas costeras de los continentes o los bancos de ríos y lagos.

A través del planeta, una de cada cuatro personas, vive como la humanidad vivía hace 6 mil años, su única energía es la que la naturaleza provee temporada tras temporada. Es la forma de vida de 1,500 millones de personas, mas que la población combinada de todas las naciones ricas. Pero la expectativa de vida es corta, y el trabajo duro cobra su cuota.

Las incertidumbres de la naturaleza pesan en la vida diaria. La educación es un raro privilegio. Los niños son los únicos bienes familiares ya que cada par de manos extra es una contribución necesaria para la subsistencia. La genialidad humana es haber tenido siempre noción de su debilidad. La fuerza física con que la naturaleza no dotó a los humanos, es encontrada en animales que le ayudan a descubrir nuevos territorios.

 ESCENA 4

¿Pero cómo vas a conquistar al mundo con un estomago vacío? La invención de la agricultura cambió nuestra historia. Fue hace menos de 10 mil años. La Agricultura fue nuestra primera gran revolución. Resultó en los primeros excedentes Y dio nacimiento a ciudades y civilizaciones. Los recuerdos de miles de años buscando comida se desvanecieron.

Habiendo hecho del grano la levadura de la vida, multiplicamos el número de variedades y aprendimos a adaptarlos a nuestros suelos y climas.

Somos como todas las especies en la Tierra. Nuestra principal preocupación diaria es la de alimentarnos. Cuando el suelo es menos que generoso y el agua se vuelve escasa somos capaces de hacer prodigiosos esfuerzos, para extraer de la tierra suficiente para continuar vivos. Los humanos han formado la tierra con la paciencia y devoción que la tierra exige en un casi ritual de sacrificio efectuado una y otra vez.

La agricultura es todavía la ocupación más extendida en el mundo. La mitad de la humanidad labra el suelo, más de tres cuartas partes con las manos. La agricultura es como una tradición pasada de generación en generación entre sudor, injertos y labor, porque para la humanidad este es el prerrequisito de la sobrevivencia.

Pero después de depender del poder muscular tanto tiempo, la humanidad encontró la forma de hacerse de la energía enterrada profundamente en la Tierra. Estas llamas son también de plantas. Una bolsa de luz solar. Energía pura. La energía del sol, capturada durante millones de años por millones de plantas hace más de 100 millones de años. Es carbón. Es gas. Pero sobre todo, es petróleo. Y esta bolsa de luz solar, liberó a los humanos de trabajar la tierra.

Con el petróleo comenzó la era de los humanos que se liberaron de las ataduras del tiempo. Con el petróleo algunos de nosotros adquirimos comodidades sin precedentes. Y en 50 años, en una generación, la Tierra ha sido cambiada más radicalmente que por todas las generaciones previas de la humanidad. Cada vez más rápido.

En los últimos 60 años, la población de la Tierra se ha casi triplicado. Y más de 2 mil millones de personas se han mudado a las ciudades. Cada vez más rápido. Shenzhen, en China, con cientos de rascacielos y millones de habitantes, era una pequeña aldea de pescadores hace escasamente 40 años.

Cada vez más rápido. En Shangai, 3 mil torres y rascacielos se construyeron en los últimos 20 años. Cientos más están bajo construcción. Hoy más de la mitad de los 7 mil millones de habitantes viven en ciudades. New York, la primera megalópolis del mundo, es el símbolo de la explotación de la energía que provee la Tierra al ingenio humano.

La mano de obra de millones de inmigrantes, la energía del carbón, el indispensable poder del petróleo. EEUU, fue el primero en cabalgar el fenomenal, revolucionario poder del ‘oro negro’. En los campos, las máquinas reemplazaron a los hombres.

Un litro de petróleo genera tanta energía como 100 pares de manos en 24 horas. En los EEUU, sólo quedan 3 millones de granjeros. Producen suficiente grano para alimentar a 2 mil millones de personas. Pero mucho de ese grano no es usado para alimentar gente. Aquí y en otras naciones industrializadas, es transformado en comida para ganado o en biocombustible.

La bolsa de luz solar eliminó el espectro de sequía que perseguía las tierras de cultivo. Ningún arroyo escapa a las demandas de la agricultura, que realiza el 70% del consumo de agua de la humanidad. En la naturaleza, todo está ligado.

La expansión de la tierra cultivable y el cultivo intensivo de un solo grano favoreció el desarrollo de parásitos. Los pesticidas, otro regalo de la revolución petroquímica los exterminaron. Malas cosechas y hambruna se volvieron recuerdos distantes.

 El mayor dolor de cabeza ahora era que hacer con los excedentes generados por la agricultura moderna. Pero los pesticidas tóxicos se absorbieron en el aire, el suelo, las plantas, los animales, ríos y océanos. Penetraron el corazón de las células similar a la célula madre compartida por todas las formas de vida. ¿Son dañinos para los humanos que los liberaron por el hambre?

Esos granjeros en sus trajes protectores amarillos probablemente tengan una buena idea. Entonces llegaron los fertilizantes, otro descubrimiento petroquímico, produjeron resultados sin precedentes en tierras totalmente abandonadas. Las cosechas adaptadas a suelos y climas dieron el camino a las más productivas y más fáciles de transportar.

Y así, en el último siglo tres cuartos de las variedades desarrolladas por granjeros durante miles de años, han sido eliminadas. Tan lejos como alcanza la vista, fertilizante abajo, plástico arriba.

 Los invernaderos de Almería, España, son el huerto de Europa. Una ciudad de vegetales de tamaño uniforme espera cada día a que cientos de camiones los lleven a los supermercados del continente. Mientras más desarrollado está un país, más carne consumen sus habitantes. ¿Cómo puede ser satisfecha la demanda mundial sin recurrir a granjas de ganado estilo campo de concentración?

Cada vez más rápido. Como el ciclo de vida del ganado, que puede no haber visto nunca una pradera. Manufacturar la carne más rápido que el animal se ha vuelto una rutina diaria. En estos lotes de comida, atestados de millones de cabezas de ganado, no crece ni una brizna de pasto.

Una flota de camiones de cada rincón del país, traen toneladas de grano, alimento de soja, y gránulos de proteína que se convertirán en toneladas de carne.

El resultado es que se necesitan 100 litros de agua para producir un kilogramo de patatas, 4 mil litros para 1 kilo de arroz y 13 mil litros para un kilo de carne de res. Sin mencionar el petróleo quemado en el proceso de producción y el transporte.

ESCENA 5

Nuestra agricultura se ha convertido en petro-impulsada. Alimenta al doble de humanos en la Tierra, pero ha reemplazado la diversidad con la estandarización. Nos da a muchos comodidades que solo podríamos haber soñado, pero hace que nuestra forma de vida sea totalmente dependiente del petróleo.

Esta es la nueva medida del tiempo. El reloj de nuestro mundo, late ahora al ritmo de máquinas infatigables bailando sobre la bolsa de luz solar. El mundo entero está atento a estos metrónomos de nuestras esperanzas e ilusiones. Las mismas esperanzas e ilusiones que proliferan junto con nuestras necesidades, cada vez más insaciables deseos, y extravagancia.

Sabemos que el fin del petróleo barato es inminente, pero nos resistimos a creerlo. Para muchos de nosotros, el sueño americano se personaliza en un nombre legendario: Los Ángeles.

En esta ciudad que se esparce a lo largo de más de 100 Km., el número de autos es casi el mismo que el número de habitantes. Aquí, la energía monta un show fantástico cada noche. El día no parece más que un pálido reflejo de las noches que convierten a la ciudad en un cielo estrellado.

Cada vez más rápido. Las distancias ya no se miden en millas, si no en minutos. El automóvil forma nuevos suburbios, donde cada hogar es un castillo, a distancia segura de los asfixiados centros de las ciudades, y donde limpias hileras de casas se tuercen alrededor de calles cerradas. El modelo de unos pocos países afortunados se ha vuelto un sueño universal pregonado por la TV por todo el mundo.

Aún aquí en Beijing, es clonado, copiado y reproducido en estas casas formateadas, que han borrado las pagodas del mapa. El automóvil se ha convertido en símbolo de comodidad y progreso. Si este modelo fuera seguido por cada sociedad, el planeta no tendría 900 millones de vehículos, como tiene hoy, sino 5 mil millones. Cada vez más rápido.

Mientras más se desarrolla el mundo, mayor es su sed de energía. En todas partes, las maquinas cavan, extraen y arrancan de la Tierra los pedazos de estrellas enterradas en sus profundidades desde su creación… Minerales. Como privilegio del poder, 80% de esta riqueza mineral es consumida por el 20% de la población mundial.

Antes del final de este siglo, la minería excesiva habrá acabado con casi la totalidad de las reservas del planeta.

 Cada vez más rápido. Los muelles rebozan de barcos cargueros de petróleo, de contenedores y de gas para surtir las demandas de la producción industrial globalizada. Muchos bienes de consumo tienen que viajar miles de kilómetros desde el país de producción hasta el país de consumo. Desde 1950, el volumen de comercio internacional se ha incrementado 20 veces.

El 90% del comercio va por mar. 500 millones de contenedores son transportados cada año. Enviados a los mayores centros de consumo, como Dubai.

ESCENA 6

Dubai es una suerte de culminación del modelo occidental un país donde lo imposible se convierte en posible. Construyendo islas artificiales en el mar, por ejemplo. Dubai tiene pocos recursos naturales, pero con petro-dinero, puede traer millones de toneladas de materiales y trabajadores de cualquier parte del planeta. Dubai ni tiene tierras cultivables, pero puede importar comida.

Dubai no tiene agua, pero puede permitirse gastar inmensas cantidades de energía para desalinizar el agua de mar y construir los rascacielos más altos del mundo.

Dubai tiene sol interminable, pero no tiene paneles solares. Es el tótem de la modernidad total que nunca deja de asombrar al mundo. Dubai es como el nuevo faro para el dinero de todo el mundo. Nada parece tan fuera de la naturaleza como Dubai, aunque nada depende más de la naturaleza como Dubai. Dubai es una especie de culminación del mundo occidental.

No hemos entendido que estamos terminándonos lo que la naturaleza provee. Desde 1950, la captura de peces se ha incrementado cinco veces de 18 a 100 millones de toneladas métricas por año. Miles de buques-fábrica están vaciando los océanos. Tres cuartos de las zonas pesqueras están agotadas, terminadas, o en peligro de serlo. Los peces más grandes han sido pescados hasta la extinción porque no tienen tiempo de reproducirse.

Estamos destruyendo el ciclo de la vida que nos fue entregado. A la tasa actual, todas las reservas de peces están amenazadas con la extinción. El pescado es la dieta principal de uno de cada cinco humanos.

Hemos olvidado que los recursos son escasos. 500 millones de humanos viven en las tierras desérticas del mundo, más que toda la población combinada de Europa. Ellos conocen el valor del agua. Ellos saben cómo usarla ahorrativamente.

Aquí, dependen de pozos llenados con agua fósil, que se acumuló bajo tierra antes, cuando llovía en estos desiertos. Hace 25 mil años. El agua fósil también permite cosechar en el desierto para proveer comida a las poblaciones locales. La forma circular de los campos deriva de los tubos que los irrigan alrededor de un pivote central. Pero hay un precio muy alto que pagar.

El agua fósil es un recurso no renovable.

En Saudi Arabia, El sueño de la agricultura industrial en el desierto se ha esfumado. Como si fuera un mapa de parches, las zonas claras en este mapa muestran los sitios abandonados. El equipo para irrigación está aún ahí. La energía para bombear el agua también.

Pero las reservas de agua fósil están casi totalmente agotadas. Israel convirtió el desierto en tierra arable. Aunque ahora estas granjas son irrigadas gota a gota, el consumo de agua continúa aumentando junto con las exportaciones. El una vez poderoso Río Jordán es ahora solo un arroyo. Su agua ha volado a los supermercados de todo el mundo en cajas de fruta y vegetales.

El destino del Jordán no es único. A lo largo del planeta, uno de cada diez ríos mayores no fluye más hacia el mar por varios meses del año. Privado del agua del Jordán, el nivel del Mar Muerto desciende más de un metro por año.

La India está en riesgo de ser el país que mas sufrirá por la falta de agua en el siglo venidero. La irrigación masiva ha alimentado a su creciente población y en los últimos 50 años, 21 millones de pozos se han excavado. En muchas partes del país, los taladros tienen que llegar más profundo cada vez, para llegar al agua. En India occidental, el 30% de los pozos han sido abandonados. Los mantos acuíferos subterráneos se están secando.

Vastos reservorios recogerán agua de los  monzones para rellenar los mantos acuíferos. En la temporada seca, las mujeres de las villas los excavan a mano.

ESCENA 7

A miles de kilómetros de distancia, de 800 a 1,000 litros de agua se consumen por persona al día. Las Vegas fue construido en el desierto. Millones de personas viven ahí. Miles más llegan cada mes. Sus habitantes están entre los más grandes consumidores de agua del mundo.

Palm Springs es otra ciudad del desierto con vegetación tropical y lujosos campos de golf. ¿Cuánto tiempo más continuará prosperando este espejismo? La Tierra no puede soportarlo.

El Río Colorado, que lleva agua a estas ciudades, es uno de esos ríos que ya no llega al mar. Los niveles de agua en los estanques a lo largo de su curso están descendiendo . La escasez de agua podría afectar a dos mil millones de gentes antes del 2025.

Los humedales representan el 6% de la superficie del planeta. Debajo de sus aguas calmadas descansa una verdadera fábrica, donde las plantas y los microorganismos pacientemente filtran el agua y digieren toda la contaminación. Estas marismas son un ambiente indispensable para la regeneración y purificación del agua.

Son esponjas que regulan el flujo del agua. La absorben en la temporada húmeda, y la liberan en la seca. En nuestra carrera por conquistar más tierras, las hemos transformado en pastos para el ganado, o como tierra para agricultura o construcciones. En el último siglo, la mitad de las marismas del mundo han sido drenadas. No conocemos su riqueza, ni su rol.

ESCENA 8

Toda la materia viva está ligada. Agua, aire, tierra, árboles. La magia del mundo está justo frente a tus ojos. Los árboles expelen la humedad del suelo a la atmósfera como una niebla ligera. Forman un toldo que alivia el impacto de lluvias violentas. Los bosques proveen la humedad que es necesaria para la vida. Almacenan carbón, conteniendo más del que hay en la atmósfera terrestre. Son la piedra angular del balance climático del que todos dependemos.

Los bosques primitivos proveen un hábitat para tres cuartas partes de la biodiversidad del planeta, es decir, de toda la vida en la Tierra.

Estos bosques proveen los remedios que nos curan. Las sustancias secretadas por estas plantas pueden ser reconocidas por nuestros cuerpos. Nuestras células hablan el mismo lenguaje. Somos de la misma familia. Pero en solo 40 años, el bosque lluvioso más grande del mundo, el Amazonas, ha sido reducido en un 20%.

Ha dado lugar a ranchos ganaderos, o granjas de soya. El 95% de esta soja es usada para alimentar ganado y aves de corral en Europa y Asia. Así, un bosque es transformado en carne.

 Hace solo 20 años, Borneo, la cuarta isla más grande en el mundo, estaba cubierta por un vasto bosque primario. Con la actual tasa de deforestación, habrá desaparecido dentro de diez años. La materia viva se une con el agua, el aire, la tierra y el sol.

En Borneo, la unión se ha roto en lo que una vez fue uno de los más grandes reservorios de biodiversidad. Esta catástrofe fue provocada por la decisión de producir aceite de palma, uno de los aceites más productivos y consumidos en el mundo, en Borneo.

El aceite de palma, no solamente suple nuestra gran demanda de alimentos, pero también de cosméticos, detergentes y, cada vez más, combustibles alternativos. La diversidad de los bosques fue reemplazada por una sola especie, la palma de aceite. Para los habitantes locales, es una fuente de empleo. Es una industria agricultural.

Otro ejemplo de deforestación masiva es el eucalipto. El eucalipto es usado para hacer pulpa de papel. Las plantaciones están creciendo ya que la demanda de papel ha aumentado cinco veces en 50 años. Un bosque no reemplaza a otro bosque. Al pie de estos árboles de eucalipto, nada crece, porque sus hojas forman una cama tóxica para la mayoría de las demás plantas. Crecen rápido, pero agotan las reservas de agua.

El fríjol de soja, la palma de aceite, el árbol de eucalipto…La deforestación destruye lo esencial para producir lo superfluo. Pero en otro lugar, la deforestación es el último recurso para sobrevivir.

ESCENA 9

Más de dos mil millones de gentes, casi un tercio de la población mundial, aún depende del carbón. En Haití, uno de los países más pobres del mundo, el carbón es uno de los principales bienes de consumo de la población.

La una vez ‘Perla del Caribe’, Haití, no puede más alimentar a su población sin la ayuda extranjera. En las colinas de Haití, solo quedan el 2 % de los bosques. Completamente desnudas, nada detiene el suelo fértil. Las lluvias lo barren colina abajo hasta el mar. Lo que queda, es cada vez más inútil para la agricultura.

En algunas partes de Madagascar, la erosión es espectacular. Colinas completas muestran franjas desnudas de cientos de metros de ancho. Delgado y frágil, el suelo está hecho de materia viva. Con la erosión, la fina capa de humus, que tardó miles de años en formarse, desaparece.

Hay una teoría, sobre la historia de los Rapanui, los habitantes de la Isla de Pascua, que tal vez pudiera darnos una pauta de pensamiento.

Viviendo en la isla más aislada del mundo, los Rapanui explotaron sus recursos hasta que no quedó nada. Su civilización no sobrevivió. En esas tierras crecían las palmeras más altas del mundo. Han desaparecido. Los Rapanui las talaron todas para obtener madera.

Entonces enfrentaron una gran erosión del suelo. Los Rapanui ya no pudieron pescar. No había árboles para construir canoas. Aún así, los Rapanui formaron una de las más brillantes civilizaciones en el Pacifico. Granjeros innovadores, escultores, navegantes excepcionales, fueron atrapados por el fantasma de la sobrepoblación y el agotamiento de recursos.

Experimentaron malestar social, revueltas y hambruna. Muchos no sobrevivieron al cataclismo. El misterio real de la Isla de Pascua no es como sus extrañas estatuas llegaron ahí, sabemos como. Es el porqué los Rapanui no reaccionaron a tiempo. Es solamente una de varias teorías, pero tiene particular relevancia hoy.

 Desde 1950, la población mundial se ha triplicado. Y desde 1950, hemos alterado más fundamentalmente nuestra isla, la Tierra, que en los 200 mil años de nuestra historia. Nigeria es el mayor exportador de petróleo de Africa, sin embargo el 70% de la población vive debajo de la línea de pobreza.

La riqueza está ahí, pero los habitantes del país no tienen acceso a ella. Eso mismo es cierto por todo el mundo. La mitad de los pobres del mundo, vive en países ricos en recursos.

Nuestro modelo de desarrollo no ha cumplido sus promesas. En 50 años la brecha entre ricos y pobres se ha hecho más amplia que nunca. Hoy, la mitad de la riqueza del mundo está en manos del 2% de la población ¿Pueden mantenerse tales disparidades? Son la causa de movimientos populares cuya dimensión aún no puede saberse.

La ciudad de Lagos tenía una población de 700 mil in 1960. Para el 2025 se elevará a 16 millones. Lagos es una de las megalópolis de más rápido crecimiento en el mundo. Los recién llegados son casi todos granjeros forzados a dejar la tierra por razones económicas o demográficas, o por la disminución de recursos.

Este es radicalmente un nuevo tipo de crecimiento urbano, empujado por la necesidad de sobrevivir, más que de prosperar.

Cada semana, más de un millón de personas aumenta la población de las ciudades del mundo. Un humano de cada seis vive ahora en un ambiente precario, insalubre y sobrepoblados sin acceso a las necesidades diarias, como agua, drenaje, electricidad. El hambre se está extendiendo otra vez.

Afecta a casi mil millones de personas. Por todo el planeta, los pobres luchan por sobrevivir, mientras continuamos excavando por recursos sin los cuales ya no podemos vivir. Los buscamos cada vez más lejos en territorios previamente vírgenes y en regiones que son cada vez más difíciles de explotar.

No estamos cambiando nuestro modelo.

¿El petróleo puede acabarse? Aún podemos extraerlo de las arenas petrolíferas de Canadá. Los camiones más grandes del mundo mueven toneladas de arena. El proceso de calentar y separar el betumen de la arena (01:00:01) requiere millones de metros cúbicos de agua. Se requieren colosales cantidades de energía. La contaminación es catastrófica. La prioridad más urgente, aparentemente, es recoger cada bolsa de luz solar.

 ESCENA 10

Nuestros buques tanque cada vez son más y más grandes. Nuestros requerimientos de energía se incrementan constantemente. Queremos empujar el crecimiento como un horno sin fondo que demanda más y más combustible. Todo se trata del carbón.

En unas pocas décadas, el carbón que hizo de nuestra atmósfera un horno, y que la naturaleza capturó durante millones de años, permitiendo el desarrollo de la vida, habrá sido, en una gran cantidad enviado de regreso.

La atmósfera se está calentando. Hubiera sido inconcebible para un barco estar aquí solo hace unos pocos años. Transporte, industria, deforestación, agricultura… Nuestras actividades liberan cantidades gigantescas de bióxido de carbono. Sin darnos cuenta, molécula por molécula, hemos afectado el balance climático de la Tierra.

 Todos los ojos están en los polos, donde los efectos del calentamiento global son más visibles. Está sucediendo rápido, muy rápido. El paso noroccidental, que conecta América, Europa y Asia vía el polo, se está abriendo. La cubierta helada del ártico se está derritiendo.

Por el efecto del calentamiento global, la cubierta helada ha perdido 40% de su espesor en 40 años.

Su superficie en verano se encoge año con año. Podría desaparecer en los meses de verano para el 2030. Algunos dicen 2015. Los rayos solares que en la cubierta helada previamente eran reflejados ahora penetran el agua oscura, calentándola.

El proceso de calentamiento es constante. Este hielo contiene los registros de nuestro planeta. La concentración de bióxido de carbono no había sido tan elevada por varios cientos de miles de años. La humanidad nunca había vivido en una atmósfera como esta.

¿Está la excesiva explotación de los recursos amenazando la vida de todas la especies?. El cambio climático aumenta la amenaza. Para 2050, una cuarta parte de las especies terrestres podría estar amenazada con la extinción.

En estas regiones polares, el balance de la naturaleza, ha sido ya alterado. Alrededor del Polo Norte, la cubierta helada ha perdido 30% de su superficie en 30 años. Pero como Groenlandia se calienta rápidamente, el agua dulce de todo un continente fluye hacia el agua salada de los océanos.

El hielo de Groenlandia contiene el 20% de toda el agua dulce del planeta si se derrite, el nivel del mar va a subir cerca de 7 metros. Pero no hay industrias aquí. La capa de hielo de Groenlandia es afectada por los gases de efecto invernadero emitidos en alguna otra parte de la tierra. Nuestro ecosistema no tiene fronteras.

Donde quiera que estemos, nuestras acciones tienen repercusiones en toda la Tierra. La atmósfera de nuestro planeta es un todo indivisible. Es un bien que todos compartimos. En Groenlandia están apareciendo lagos en el paisaje. La capa de hielo se está derritiendo a una velocidad que ni los más pesimistas científicos preveían hace 10 años.

Más y más, estos ríos alimentados por glaciares se están uniendo y emergiendo a la superficie. Se creía que el agua se congelaría en las profundidades del hielo.

Al contrario, fluye bajo el hielo, llevando la corteza de hielo hacia el mar, donde se rompe convirtiéndose en icebergs. Mientras el agua dulce del hielo de Groenlandia fluye dentro del agua salada de los océanos, las tierras bajas en todo el mundo están amenazadas.

 El nivel del mar está subiendo. La expansión del agua al calentarse causó, solamente en el siglo 20, una elevación de 20 centímetros. Todo se vuelve inestable. Los arrecifes de coral son extremadamente sensibles al más mínimo cambio en la temperatura del agua. 30% ha desaparecido.

Son un eslabón esencial en la cadena de las especies. En la atmósfera, las corrientes de viento mayores están cambiando de dirección. Los ciclos de lluvias están alterados.

La geografía de los climas se ha modificado. Los habitantes de islas con líneas costeras bajas, aquí en las Maldivas, por ejemplo, están en la línea del frente. Están cada vez más preocupados.

Algunos están ya buscando nuevas tierras más hospitalarias. Sí, el nivel del mar continúa subiendo más y más rápido, ¿Qué harán las grandes ciudades, como Tokio, la ciudad más poblada del mundo? Cada año, las predicciones de los científicos son más alarmantes.

El 70% de la población mundial vive en planicies costeras. 11 de las 15 mayores ciudades se yerguen en la línea costera o el estuario de un río. Al subir el nivel del mar, la sal invadirá la reserva de agua, Privando a los habitantes de agua potable. Los fenómenos migratorios son inevitables. Lo único incierto es la escala.

 En África, el Monte Kilimanjaro es irreconocible. El 80% de sus glaciares han desaparecido. En verano, los ríos no fluyen más. Los habitantes están afectados por la falta de agua. Aún en los más altos picos del mundo, en el corazón de los Himalayas, las eternas nieves y glaciares están retrocediendo.

Y esos glaciares juegan un papel esencial en el ciclo del agua.

Retienen el agua de los monzones como hielo y la liberan en el verano cuando la nieve se derrite. Los glaciares del Himalaya son la fuente de todos los grandes ríos de Asia, el Indo, el Ganges, Mekong, Yangtze Kiang… 2 mil millones de personas dependen de ellos para beber agua y para regar sus cosechas, como en Bangladesh.

Situado en el delta del Ganges y el Brahmaputra, Bangladesh está afectado directamente por los fenómenos que ocurren en los Himalayas y a nivel del mar. Este es uno de los países más pobres y más poblados del planeta. Ya está siendo golpeado por el calentamiento global.

El impacto combinado de inundaciones y huracanes cada vez más dramáticos podrían hacer que un tercio de su territorio desapareciera. Cuando la población está sujeta a estos fenómenos devastadores, eventualmente se moviliza.

Los países ricos no serán perdonados. Las sequías se están presentando en todo el mundo. En Australia, la mitad de las tierras de cultivo están siendo afectadas. Estamos en proceso de comprometer el balance climático que nos ha permitido desarrollarnos durante más de 12 mil años.

 Más y más incendios forestales afectan a grandes ciudades. Además exacerban el calentamiento global. Al quemarse los árboles liberan bióxido de carbono. El sistema que controla nuestro clima ha sido severamente alterado. Los elementos en los que descansa. Han sido alterados.

El reloj del cambio climático está andando en estos magníficos paisajes. Aquí en Siberia, y en muchas partes en el mundo, hace tanto frío que el suelo está constantemente congelado. Se conoce como permafrost. Bajo esta superficie descansa una bomba de tiempo climática. Metano. Un gas de efecto invernadero 20 veces.

Más poderoso que el bióxido de carbono. Sí el permafrost se derrite, la liberación de metano podría causar que el efecto invernadero se salga de control con consecuencias que nadie puede predecir. Estaríamos literalmente en territorio desconocido. La humanidad tiene menos de 10 años para revertir la tendencia y evitar llegar a este territorio… La vida en la Tierra como nunca la hemos conocido.

ESCENA 11

Hemos creado fenómenos que no podemos controlar. Desde nuestros orígenes, el agua, el aire, y las formas de vida están íntimamente ligados. Pero recientemente hemos roto esos lazos. Tenemos que enfrentar los hechos. Tenemos que creer lo que sabemos. Todo lo que acabamos de ver no es más que un reflejo del comportamiento humano. Hemos esculpido la tierra a nuestra imagen.

Tenemos muy poco tiempo para cambiar. ¿Cómo puede este siglo llevar la carga de 9 mil millones de seres humanos si nos rehusamos a ser llamados a cuentas por lo que solo nosotros hemos hecho? El 20% de la población del mundo consume el 80 % de sus recursos.

El mundo invierte 12 veces más en gastos militares que en ayuda a los países en desarrollo 5 mil personas mueren al día por beber agua contaminada. Mil millones de personas no tienen acceso a agua potable. Cerca de mil millones sufren de hambre.

Más del 50 % del grano comerciado en el mundo es usado para alimento animal o biocombustibles. El 40% de la tierra cultivable ha sufrido daño de largo plazo. Cada año, 13 millones de Hectáreas de bosque desaparecen. Un mamífero de cada cuatro, un ave de cada 8, un anfibio de cada 3, están amenazados de extinción. Las especies están muriendo mil veces más rápido que el ritmo natural.

Tres cuartas partes de las zonas pesqueras están agotadas, disminuidas o en descenso peligroso. Las temperaturas promedio en los últimos 15 años han sido las más altas jamás registradas. La capa de hielo es 40% más delgada que hace 40 años.

Habrá al menos 200 millones de refugiados por el clima para 2050. El costo de nuestras acciones es alto. Otros pagan el precio sin estar activamente involucrados. He visto campos de refugiados tan grandes como ciudades, esparciéndose en el desierto.

¿Cuántos hombres, mujeres y niños serán dejados a un lado para el mañana? ¿Tenemos siempre que construir muros para romper la cadena de la solidaridad humana, separar pueblos, y proteger la felicidad de algunos, de la miseria de otros?

Es muy tarde para ser pesimista. Sé que un solo ser humano puede echar abajo cualquier muro. Es muy tarde para ser pesimista. A través del mundo 4 de cada 5 niños va a la escuela. Nunca se ha dado educación a tantos seres humanos.

Todos, desde el más rico, hasta el más pobre pueden contribuir. Lesotho, uno de los países más pobres del mundo, es proporcionalmente el que invierte más en la educación de su pueblo. Qatar, uno de los estados más ricos, se ha abierto a las mejores universidades.

Cultura, educación, Investigación e innovación son recursos inagotables. Frente a la miseria y el sufrimiento, millones de ONG prueban que la solidaridad entre los pueblos es más fuerte que el egoísmo de las naciones.

En Bangladesh, un hombre pensó lo impensable y fundó un banco que solamente presta a los pobres. En 30 años, ha cambiado las vidas de 150 millones de personas.

La Antártica es un continente con inmensos recursos naturales que ningún país puede reclamar como propios, una reserva natural dedicada a la paz y la ciencia. Un tratado firmado por 49 estados la ha hecho un tesoro compartido por toda la humanidad. Es demasiado tarde para ser pesimista. Los gobiernos han actuado para proteger cerca del 2% de sus aguas territoriales.

No es mucho, pero dos veces más que hace diez años.

Los primeros parques naturales fueron creados hace poco más de un siglo. Cubren más del 13% de los continentes. Crean espacios donde la actividad humana está en acuerdo con la preservación de especies, suelos y paisajes. Esta armonía entre la humanidad y la naturaleza, puede convertirse la regla no más la excepción.

En los EEUU, New York se ha dado cuenta de lo que la naturaleza hace por nosotros. Estos bosques y lagos proveen toda el agua potable de la ciudad. En Corea del Sur los bosques, fueron devastados por la guerra. Gracias a un programa nacional de reforestación, nuevamente cubren el 65% del país. Más del 75% del papel es reciclado.

Costa Rica ha hecho una elección entre el gasto militar y la conservación de la naturaleza. El país no tiene ejército. Prefiere dedicar sus recursos a la educación, al ecoturismo y a la protección de su bosque primario.

Gabón es uno de los mayores productores de madera del mundo. Aplica la tala selectiva: no más de una árbol por hectárea. Sus bosques son uno de los recursos más importantes del país, pero tienen tiempo de regenerarse. Existen programas para el manejo sostenible de los bosques.

Deben convertirse en obligatorios. Para consumidores y productores, la justicia es una oportunidad que hay que aprovechar. Cuando el comercio es justo, cuando ambos, el productor y el consumidor se benefician, todos pueden prosperar y tener una vida decente. ¿Cómo puede haber justicia y equidad entre pueblos cuyas únicas herramientas son sus manos y aquellos que cosechan con máquinas y subsidios del estado? Seamos consumidores responsables.

¡Pensemos acerca de lo que compramos! Es muy tarde para ser pesimista.

He visto la agricultura a escala humana. Puede alimentar a todo el planeta si la producción de carne no quita la comida de la boca de la gente. He visto pescadores que cuidan.

Los que pescan y se preocupan por la riqueza del océano. He visto casas produciendo su propia energía. Cinco mil personas viven en el primer distrito eco-amigable del mundo en Freiburg, Alemania. Otras ciudades participan en el proyecto.

Mumbai es la milésima en unírseles. Los gobiernos de Nueva Zelanda, Islandia, Austria, Suecia y otras naciones han hecho del desarrollo de fuentes renovables de energía una máxima prioridad.

El 80% de la energía que consumimos viene de fuentes fósiles de energía. Cada semana, dos nuevas plantas generadoras a base de carbón se construyen solamente en China. Pero he visto también, en Dinamarca el prototipo de una planta generadora a base de carbón, que libera el carbón en el suelo, y no al aire. ¿Una solución para el futuro? Nadie lo sabe aún.

He visto en Islandia, una planta eléctrica alimentada por el calor de la Tierra.

Energía geotérmica. He visto una víbora marina reposar en la marea para absorber la energía de las olas y producir electricidad. He visto granjas de viento en las costas de Dinamarca que producen el 20% de la energía del país. Los EEUU, China, India, Alemania y España son los inversores más grandes en energía renovable.

Ya han creado más de 2.5 millones de trabajos ¿Dónde en la Tierra no sopla el viento? He visto extensiones de desierto cocinándose al sol. Todo en la Tierra está ligado, y la Tierra está ligada al sol, su fuente original de energía. ¿No pueden los humanos imitar a las plantas y capturar su energía?

En una hora, el sol le da a la Tierra la misma cantidad de energía que la consumida por toda la humanidad en un año.

Mientras la Tierra exista, la energía del sol será interminable. Todo lo que tenemos que hacer es dejar de perforar la tierra y empezar a ver hacia el cielo. Todo lo que tenemos que hacer es aprender a cultivar al sol. Todos estos experimentos.

Son solo ejemplos, pero testifican una nueva conciencia. Ponen marcas para el inicio de una nueva aventura humana basada en la moderación, la inteligencia y compartir.

Es tiempo de estar todos juntos. Lo que es importante no es lo que se fue, sino lo que permanece. Aún tenemos la mitad de los bosques del mundo, miles de ríos, lagos y glaciares, y miles de exitosas especies. Sabemos hoy que las soluciones están aquí. Todos tenemos el poder para cambiar.

¿Entonces, qué estamos esperando? Depende de nosotros escribir qué es lo siguiente. Juntos.

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Informe Stern

La economía del cambio climático Resumen de las conclusiones Todavía estamos a tiempo para evitar las peores consecuencias del cambio climático, si se adoptan ahora firmes medidas. Las pruebas científicas son hoy día incuestionables: el cambio climático constituye una seria amenaza mundial, que exige urgentemente una respuesta asimismo mundial.
 
Esta Revisión ha examinado una amplia gama de datos sobre las repercusiones del cambio climático y sobre sus costes económicos, habiendo utilizado diversas técnicas para la evaluación de dichos costes y riesgos.
Teniendo todo ello en cuenta, la evidencia recogida por la Revisión nos lleva a una clara conclusión: los beneficios de la adopción de medidas prontas y firmes superará con creces los costes económicos de la pasividad.
 
El cambio climático incidirá sobre los elementos básicos de la vida humana en distintas partes del mundo: acceso a suministro de agua, producción de alimentos, salud y medio ambiente. A medida que se va produciendo el calentamiento del planeta, cientos de millones de personas podrían padecer hambre, escasez de agua e inundaciones costeras.
 
Utilizando los resultados de modelos económicos formales, la Revisión ha calculado que, de permanecer inactivos, el coste y riesgo total del cambio climático equivaldrá a la pérdida de un mínimo del 5% anual del PIB global, de ahora en adelante.
 
Teniendo en cuenta una gama de riesgos y consecuencias más amplios, los cálculos de los daños que se producirían aumentarían a un mínimo del 20% del PIB. Por el contrario, el coste de la adopción de medidas – reducción de las emisiones de gases invernadero para evitar las peores consecuencias del cambio climático puede limitarse al 1%, aproximadamente, del PIB global cada año. La inversión realizada en los próximos 10-20 años tendrá un profundo impacto sobre el clima durante la segunda parte del presente siglo y en el siglo próximo.
 
Nuestras acciones actuales y de las próximas décadas podrían crear el riesgo de que se produzca una importante perturbación de las actividades económicas y sociales, cuya escala sería comparable a la asociada con las grandes guerras y depresión económica de la primera mitad del siglo XX. Estos cambios serán difíciles y aun imposibles de subsanar.
 
En consecuencia, se requiere la adopción de medidas prontas y firmes a nivel internacional, puesto que el cambio climático es un problema global. Nuestra respuesta deberá cimentarse sobre una visión compartida de los objetivos a largo plazo, en un acuerdo sobre los marcos que acelerarán la aplicación de medidas durante la próxima década y en planteamientos mutuamente reinvigorantes a nivel nacional, regional e internacional.
 
El cambio climático podría tener muy serias consecuencias para el crecimiento y el desarrollo De no adoptarse medidas para reducir las emisiones, la concentración atmosférica de gases invernadero podría alcanzar el doble de su nivel preindustrial para el 2035, con lo que la temperatura media del planeta experimentaría un aumento de más de 2ºC. A plazo más largo, existiría más del 50% de probabilidad de que el incremento en la temperatura superara los 5ºC.
Este aumento sería altamente peligroso, puesto que equivaldría al cambio ocurrido en la temperatura media desde la última glaciación hasta nuestros días. Esta radical transformación de la geografía física del mundo llevaría por necesidad a importantes cambios en la geografía humana: lugares de asentamiento de la población y manera como se desenvuelven sus vidas.
 
Sobre la base de los datos obtenidos en estudios detallados sobre las consecuencias regionales y sectoriales de los cambios en los patrones climáticos aun a niveles más moderados de calentamiento, junto con modelos económicos de sus consecuencias globales, puede afirmarse que los cambios climáticos tendrán graves repercusiones sobre la producción mundial, sobre la vida humana y sobre el medio ambiente.
 
Si bien todos los países se verán afectados, aquéllos que sufrirán antes y más intensamente serán los países y poblaciones más pobres, a pesar de que son los que menos han contribuido a las causas del cambio climático.
El coste de las condiciones meteorológicas extremas, con inclusión de inundaciones, sequías y tormentas, está aumentando ya, aun en los países ricos. La adaptación al cambio climático, es decir, la adopción de medidas para incrementar la resistencia y reducir los costes a un mínimo, posee una importancia crucial.
 
Aunque ya no será posible evitar el cambio climático que se va a producir en las próximas dos o tres décadas, sigue siendo posible proteger en cierto grado nuestras sociedades y nuestras economías contra sus consecuencias, proporcionando, por ejemplo, mejor información y planificación y creando una infraestructura y cultivos con mayor resistencia a las condiciones climáticas. Solamente en los países en desarrollo, esta adaptación tendrá un coste de miles de millones de dólares al año, incrementando así la presión sobre recursos ya escasos.
 
Deberían acelerarse los esfuerzos de adaptación, particularmente en los países en desarrollo. El coste de la estabilización del clima es significativo pero viable; todo retraso resultaría peligroso y mucho más costoso.
El riesgo de las peores consecuencias del cambio climático podrá reducirse sustancialmente si se consigue estabilizar el nivel de gases invernadero en la atmósfera a entre 450 y 550 ppm de equivalente de CO2 (CO2e). El nivel actual es de 430ppm de CO2e y su aumento anual es superior a 2ppm. La estabilización en la gama indicada requeriría que, para el 2050, las emisiones fueran, como mínimo, un 25% inferiores a los niveles actuales y aun quizá mucho más.
 
En última instancia, la estabilización de la situación a cualquier nivel requerirá que las emisiones anuales se reduzcan en más del 80% de su nivel actual. Si bien se trata, sin duda, de un serio reto, la aplicación de medidas sostenidas a largo plazo podrían lograrlo con un coste bajo, en comparación con los riesgos resultantes de la inacción.
 
Según cálculos centrales, y de adoptarse firmes medidas inmediatas, el coste anual de la estabilización entre 500 y 550ppm de CO2e ascendería, aproximadamente, al 1% del PIB global. Dichos costes serían aún menores si se produjeran importantes mejoras en la eficiencia o si se midieran grandes beneficios colaterales, tales como la reducción en la contaminación del aire.
 
Los costes serán mayores si la innovación en tecnologías bajas en carbono es más lenta de lo esperado o si las autoridades responsables por la política a seguir no aprovechan adecuadamente instrumentos económicos que hagan posible la reducción de las emisiones donde, cuando y como resulte más económico hacerlo.
 
Resultaría altamente difícil y costoso tratar de estabilizar la situación a 450ppm de CO 2e. Si retrasamos la adopción de medidas, es posible que la oportunidad de estabilización a 500-550ppm de CO2e desaparezca.
 
Es necesario que se tomen medidas sobre el cambio climático en todos los países, sin por ello recortar las aspiraciones de crecimiento de los países, ricos o pobres.
 
El coste de las medidas necesarias no se halla equitativamente distribuido entre los distintos sectores o partes del mundo. Aun en el caso en que los países ricos asuman responsabilidad por una reducción global de las emisiones de entre el 60-80% para el 2050, será también necesario que los países en desarrollo adopten medidas significativas, aunque sin exigírseles que cubran por sí solos el coste total de dichas medidas, cosa que no tendrán que hacer.
 
Los mercados del carbono en los países ricos han comenzado ya a proporcionar fondos para un desarrollo bajo en carbono, con inclusión, entre otras cosas, del Mecanismo para un desarrollo limpio (MDL).
 
Se necesita ahora una transformación de dichos fondos en apoyo de las medidas y escala requeridas. La acción que se tome en relación con el cambio climático generará también grandes oportunidades comerciales, con la creación de tecnologías energéticas bajas en carbono y de mercancías y servicios igualmente bajos en carbono.
Estos mercados podrían alcanzar un valor anual de miles y miles de millones de dólares y constituir una importante fuente de empleo.
 
El mundo no tiene que elegir entre evitar el cambio climático y promover el crecimiento y el desarrollo. Los cambios introducidos en las tecnologías energéticas y en la estructura de las economías han creado oportunidades para separar el desarrollo de las emisiones de gases de efecto invernadero, pudiendo afirmarse que el crecimiento económico se verá negativamente afectado si se ignora el cambio climático.
 
A plazo más largo, hacer frente al cambio climático es la estrategia adecuada a favor del crecimiento, estrategia que podrá llevarse a la práctica sin recortar las aspiraciones de crecimiento de los países ricos o pobres.
 
Aunque contamos ya con opciones diversas para reducir las emisiones, se requerirán medidas de política firmes y deliberadas que motiven su aceptación. Es posible reducir las emisiones mediante una mejora de la eficiencia energética, la introducción de cambios en la demanda y la adopción de tecnologías limpias en los sectores de la energía, calefacción y transporte.
 
Con objeto de que las concentraciones atmosféricas de CO2e puedan estabilizarse a/por debajo de 550ppm, el sector mundial de la energía deberá ‘descarbonizarse’ en un mínimo del 60% para el año 2050.
 
También se requerirá una reducción drástica en las emisiones procedentes del sector del transporte. Aun con una fuerte expansión en el uso de la energía renovable y de otras fuentes de energía bajas en carbono, es posible que los combustibles fósiles sigan representando más del 50% del suministro mundial de energía en el 2050.
 
El carbón seguirá siendo una parte importante de la mezcla energética en todo el mundo, con inclusión de las economías en rápido crecimiento y, por consiguiente, será necesario conseguir una vasta captura y almacenamiento de carbono para poder permitir el uso continuado de los combustibles fósiles, sin dañar la atmósfera. Otro factor esencial será una reducción en las emisiones no energéticas, tales como las resultantes de la despoblación forestal y de los procesos agrícolas e industriales.
 
Mediante la introducción de opciones deliberadas de política, será posible reducir las emisiones de las economías desarrolladas y en desarrollo en la escala necesaria para lograr una estabilización de la situación en la gama requerida, sin afectar el crecimiento. El cambio climático es el mayor fracaso del mercado jamás visto en el mundo, fracaso que entra en interacción con otras imperfecciones del mercado.
 
Toda respuesta global eficaz requerirá tres elementos de política: el precio del carbono, aplicado por medio de impuestos, comercio o reglamentación; una política de apoyo a la innovación y a la aplicación de tecnologías bajas en carbono; y finalmente, la adopción de medidas para eliminar cualquier barrera a la eficiencia energética e informar, educar y persuadir a los individuos sobre lo que pueden hacer, a nivel individual, para responder al cambio climático.
 
El cambio climático exige una respuesta internacional, cimentada sobre una comprensión compartida de objetivos a largo plazo y un acuerdo sobre los marcos para la acción. Son ya numerosos los países y regiones que han puesto manos a la obra. La UE, California y China se cuentan entre aquéllos con políticas más ambiciosas, que contribuirán a reducir las emisiones de gases invernadero.
 
Si bien la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto, junto con diversas asociaciones y otros planteamientos, constituyen la base de la cooperación internacional, se necesita ya la adopción de medidas más ambiciosas en todo el mundo.
 
Aunque cada país utilizará un planteamiento distinto para realizar su aportación a la labor de hacer frente al cambio climático dependiendo de sus circunstancias, las medidas adoptadas por países individuales no serán suficientes.
 
Por muy vasta que sea su extensión territorial, cada país es solamente una parte del problema, siendo, en consecuencia, necesario crear una visión internacional compartida de objetivos a largo plazo e instituir marcos internacionales que asistan a cada país a contribuir al logro de dichos objetivos comunes.
 
Todo marco internacional futuro debería incluir los siguientes elementos clave:
 
Canje de emisiones: La expansión e interconexión del creciente número de planes de canje de emisiones existentes en distintas partes del mundo constituye un potente medio de promoción de reducciones rentables de las emisiones y una forma de adelantar las medidas en los países en desarrollo:
 
El establecimiento de potentes objetivos en los países ricos podría aportar cada año miles de millones de dólares en apoyo de la transición hacia un desarrollo bajo en carbono.
 
Cooperación tecnológica: La efectividad de las inversiones en tecnología innovativa por todo el mundo podría verse incrementada mediante una mezcla de coordinación informal y de acuerdos formales. A escala mundial, el apoyo a la I&D en el sector energético debería duplicarse, como mínimo, mientras que el apoyo a la aplicación de nuevas tecnologías bajas en carbono debería quintuplicarse. La cooperación internacional en normas de productos constituye un potente medio para impulsar la eficiencia energética.
 
Medidas para reducir la despoblación forestal: La pérdida de los bosques naturales del mundo contribuye más a las emisiones globales anuales que el sector del transporte.
Toda reducción en la despoblación forestal es un método altamente rentable de reducir las emisiones, siendo posible que se pongan muy pronto en marcha vastos programas piloto internacionales para explorar la forma más adecuada de conseguirlo.
 
Adaptación: Los países más pobres son los más vulnerables al cambio climático, razón por la que es esencial que el cambio climático quede plenamente integrado en la política de desarrollo y que los países ricos cumplan con sus compromisos de aumentar su apoyo, por intermedio de la asistencia al desarrollo ultramarino.
 
Los fondos internacionales deberían prestar asimismo apoyo a una mejora de la información regional sobre las consecuencias del cambio climático y a la labor de investigación sobre nuevas variedades de cultivos, que muestren mayor resistencia a las sequías y a las inundaciones. 
 

 

Ideas fundamentales

 
  • ¿Qué frases se repiten a menudo a lo largo del documental, cuándo y porqué?
  • ¿Qué mensajes quiere transmitir con esas frases repetidas?
  • ¿Cuál fue el proceso de formación del universo, de la tierra?
  • ¿Qué son las arqueobacterias?
  • ¿Qué inventó el ser humano hace 10.000 años?
  • ¿Qué está pasando con el carbón en losúltimos años en España, en Europa, en el mundo?
  • Relación entre la producción de patatas,arroz y carne y el agua necesaria para su producción. ¿Qué te parece?
  • “El automóvil se ha convertido ensímbolo de comodidad y progreso. Si este modelo fuera seguido por cada sociedad, el planeta no tendría 900 millones de vehículos, como tiene hoy,sino 5 mil millones.”
  • ¿Sabes lo que es “huella ecológica“?
  • ¿Qué significa el ejemplo de Dubai, en el documental?
    ¿Qué proporción de agua se consume por persona al día en Las Vegas?
  • ¿Tienes idea de cuánta consumimos nosotros?
  • ¿Para qué se utiliza el aceite de palma?
  • ¿Qué dice sobre el eucalipto? ¿Te suena a algo?
  • ¿Qué lección nos queda de la Isla de Pascua y los Rapanui?
  • ¿A cuántas personas afecta el hambre?
  • ¿Qué está pasando con Groenlandia?
  • ¿Qué hizo un hombre en Bangladesh relacionado con el tema de losbancos?
  • ¿Qué es el comercio justo?
  • ¿Qué es ser consumidor responsable?