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La Champions League Cup (UEFA)

El noruego Tom Henning Ovrebo todavía recibe correos amenazantes de aficionados del Chelsea por su arbitraje en la semifinal de la Liga de Campeones que los ingleses perdieron contra el Barcelona en 2009, según admitió hoy al diario británico ‘The Guardian’.

Los “blues” se enfrentarán el próximo 18 de abril contra los azulgrana en una semifinal que reeditará el controvertido choque de hace tres temporadas en el que un gol del español Andrés Iniesta en el último suspiro dejó fuera al conjunto de Stamford Bridge. En aquella ocasión, los ingleses reclamaron hasta cuatro penaltis que el árbitro no concedió, y dos jugadores “blue”, el marfileño Didier Drogba y el portugués José Bosingwa, recibieron sanciones de cuatro y tres partidos respectivamente por increpar furiosos al colegiado tras el pitido final.

Después de aquella jornada, Ovrebo, que actualmente tiene 45 años, recibió diversas amenazas a través del correo electrónico, y asegura que todavía recibe algunas misivas “abusivas”. “Todavía dura. Sigo recibiendo entre tres y cuatro correos de aficionados del Chelsea cada año“, señaló el colegiado, que reside en Oslo y continúa arbitrando en la primera división noruega.

“No es algo agradable, pero tampoco nada demasiado serio. No dejo que me afecte a mí ni a mi familia. La verdad es que ellos no saben mucho sobre esto porque no les enseño los correos”, explicó Ovrebo, padre de cuatro hijos, que también ejerce de psicólogo.

El noruego se retiró del arbitraje internacional en mayo de 2010, un año después del encuentro entre el Chelsea y el Barcelona en el que, según admite, cometió algunos errores. “Mirando hacia atrás, hay ciertas cosas que debería haber hecho de otro modo. Aprendí mucho de aquella experiencia”, afirmó el colegiado, que subrayó que “todos los árbitros tienen sus buenos y sus malos partidos, momentos en los que lo hacen bien, y otros en los que no tan bien”.

No solo le bastó al árbitro Noruego dejar de pitar CINCO flagrantes faltas en el área en favor del Chelsea sino que le expulsa dos jugadores y prorroga el juego durante 5 minutos hasta que Andrés Iniesta hiciera el milagro de marcar el gol del empate que le dio el pase a las finales al Barcelona

Ovrebo recalcó que la experiencia en Stamford Bridge “enturbió” su “amor por el fútbol”, y que ahora ve menos partidos por televisión que antes. Aún así, el árbitro aseguró que verá la próxima semifinal entre los ingleses y los catalanes: “A pesar de todo lo que ocurrió, adoro la Liga de Campeones, especialmente los grandes partidos que se juegan en las últimas fases del torneo, y este, definitivamente, es uno de ellos”, señaló.

Esta es la foto del fatídico arbitro

Ovrebo todavía recibe amenazas por correo

El colegiado, que reconoce recibir “entre tres y cuatro correos de aficionados del Chelsea cada año”, le quita importancia: “No es algo agradable, pero tampoco nada demasiado serio”

1/5
PENALTI SOBRE MALOUDA. (Min. 25) El jugador francés del Chelsea desbordó a Daniel Alves y cuando entró el área recortó al brasileño que solo pudo parar su carrera con un agarrón. El árbitro señaló falta fuera del área

2/5
PENALTI SOBRE DROGBA. (Min. 26) Un balón en profundidad al jugador marfileño le dejó solo ante Abidal y cuando recortó al jugador francés para encarar a Valdés, éste le trabó dentro del área.

3/5
PENALTI DE TOURÉ. (Min. 56) Didier Drogba encaró al central del F.C Barcelona tras un error de éste, le ganó en velocidad y, tras un forcejeo, fue derribado cuando se disponía a disparar.

4/5
MANO DE PIQUÉ EN EL ÁREA. (Min. 82) Anelka recortó a Piqué dentro del área para plantarse ante Valdés pero el jugador barcelonista cortó el balón con la mano.

5/5
MANO DE ETOO EN EL ÁREA. (Min. 95) Con el empate a uno en el marcador y en el último ataque de los ingleses, Ballack reclamó una mano de Etoo tras un disparo dentro del área.

Conviene hacer pues, a estas alturas, un resumen de
la cronología del Villarato de fuentes Madridistas

http://blogs.as.com/me-gusta-el-futbol/2012/03/teor%C3%ADa-general-de-los-saberes-inmutables.html

lunes, 12 marzo 2012
Por Alfredo Relaño
El Villarato y los ‘Saberes Inmutables’
De repente, Godall me ha dado la razón al desembuchar, de la A a la Z, la ‘Teoría del Villarato’ y eso ha creado desconcierto en muchos. Ha sido bastante tiempo negándolo, presentándolo como malicia u obsesión de un madridista extraviado, o como truco periodístico amarillo de un director con pocos escrúpulos. Ahora un protagonista de los hechos dice lo que yo decía, y lo describe además como un hecho premeditado. Aquí les adjunto lo que dijo. Unas cuantas piezas más abajo verán, en este blog, la ‘Teoría General del Villarato’ y verán que lo de Godall (exvicepresidente de Laporta y en algún momento ‘delfín’ llamado a sucederle) es justo lo que yo digo.

Tengo que confesar que me he sentido gratificado, tanto como me había sentido incomprendido durante todo este tiempo. Hasta muy buenos amigos míos, y algunos que no lo son tanto pero de los que siempre he recibido un respeto que agradezco, me lo reprochaban como un extravío.

Sus reproches, en general cariñosos, siempre tuvieron dos patas:

1.- Los árbitros no tienen sesgo, simplemente son malos, se equivocan mucho, no hay que buscar intenciones.

2.- Creer que todo está condicionado será demoledor. No podríamos seguir el fútbol como lo seguimos, ni quererlo como lo queremos, si tuviéramos que admitir que los campeones se deciden desde los despachos, no sobre el campo.

Y no deja de ser paradójico que estos argumentos se manejen con tanta intensidad en un país que durante tantos años vivió convencido de que los árbitros ayudaron sistemáticamente al Madrid en sus logros. Esto último ha sido una de las verdades ‘esenciales’ de nuestro fútbol, quizá el lugar común más repetido del mismo. El Real Madrid, el equipo de la capital, mangoneaba, los presidentes de Federación frecuentaban más el palco del Bernabéu que los de otros estadios, el presidente de turno del Comité de Árbitros no digamos. (“Mientras Plaza sea presidente el Barça no ganará la Liga”, fue una de las frases más repetidas durante varios lustros). Se veía como algo consustancial a las relaciones entre el fútbol y el poder. El Madrid era el poder, los árbitros soplaban a favor del viento. En mi ‘Nacidos para incordiarse’ encontrarán bastante de esto. Reproduzco interesantes conversaciones con Sadurní y Gaspart sobre este tema.

Era un axioma comúnmente aceptado. Serían o no malos, pero se les adjudicaba un sesgo. Y esa prédica sostenida durante años y años (el “¡Así, así, así gana el Madrid!” que nació en Gijón) no desmoronó nuestro entusiasmo por el fútbol.

Lo revolucionario ha sido señalar un periodo (a mi juicio único, al menos desde que soy aficionado) en el que los árbitros han soplado contra el Madrid. Y los que nacieron escuchando que los árbitros siempre apoyaron al Madrid y aprendieron a repetirlo una y otra vez, como se recita el catecismo, se vieron incapaces de aceptar la nueva situación. Es difícil revisar ciertos ‘Saberes Inmutables’ sobre los que hemos construido nuestro mundo. A favor del Madrid, sí, por los mismos motivos: porque siempre halagó y se dejó halagar por el poder. En contra del Madrid, no, nunca, ni hablar, imposible.

Sería como admitir que el Ebro corre al revés, desde Tortosa a Fontibre. ¿Quién puede decir semejante cosa? Y salen los argumentos: es que son malos, ¿cómo podemos creer en el fútbol si admitimos cosas así?

En una posición parecida, aunque menos aguda y menos duradera, porque el asunto se consumió en pocos días, me vi cuando una encuesta que encargamos en AS nos dio que el Barça ya tenía más simpatías en España que el Real Madrid. Era contradecir otro ‘Saber Inmutable’: que ‘España es del Madrid’. Y es que así ha sido durante muchos años, y encuestas de no hace tanto tiempo lo reflejaban. A mí mismo me costó asumir ese resultado y mi entrañable Roncero casi sufrió un colapso emocional. Pero si uno se para a pensar, recuerda que durante los veinticinco años anteriores a los veinticinco últimos el Madrid lo ganó casi todo. Pero durante los veinticinco últimos se han repartido los títulos y según ha avanzado el tiempo cada vez los gana con más frecuencia el Barça. Del 6-0 en copas de Europa se ha pasado a 9-4, pero en la última época es 4-3 a favor del Barça. Y sus jugadores inundan la Selección campeona de Europa y del mundo. De ahí ese vuelco.

Las cosas cambian. Conocí una España que era del Athletic de Bilbao, aquello queda tan lejos que ni se recuerda.

Pero retomo el hilo. ¿Cómo admitir que los árbitros han sido severos con el Madrid durante unos años? Pues igual que admitimos durante tantos años que le fueron propicios, con la misma sencillez. Yo lo conté porque tuve esa impresión. Ahora lo cuenta Godall, desde la premeditación de una estrategia que se cruzó con el error de Florentino de apostar por un caballo perdedor en aquellas elecciones.

Godall no lo hace por hacerme un favor, lo sé. Lo hace por chinchar a Rosell, es evidente. Viene a decir que está estropeando lo que ellos hicieron. Y en ese sentido tiene razón. El otro día conté en Carrusel cómo conocí a Rosell personalmente. Él ya no era vicepresidente del Barça, estaba metido en una maniobra de candidatura alternativa a Villar, que encabezaba Joaquín Romeu, que había sido presidente del Murcia. Aquella candidatura no cuajó.

Y el caso es que ahora me parece, como a Godall, que el Villarato sopla al revés. Al Barça le pegan mucho, le protegen menos con tarjetas. Aquellos partidos en los que a los jugadores del Barça les miraban como hipnotizados, sin entrarles, han pasado. Y hemos visto algunos penaltis evidentes que se han ido al limbo. En el Madrid tengo la impresión contraria. Durante un tiempo ocurrió algo anómalo: una y otra vez el Madrid se enfrentaba a una severidad arbitral desacostumbrada. Ahora pega con más soltura, ahora sale mejor librado que antes en las áreas, en las dos áreas.

Todo podría tomarse aún como pura casualidad, pero Godall hace difícil seguir mirando para otro lado. Aunque muchos han querido hacerlo. Porque, y esto sí me decepciona, he visto a gente poner sordina a su extraordinaria revelación. Ha habido medios en los que ni se ha rozado. Como siempre, el condicionante primigenio: no admitir que en alguna época los árbitros han maltratado al Madrid, no admitir que el Ebro puede correr de Tortosa a Fontibre. O quizá no darle la razón a un colega, aunque se le quiera. En esto creo menos.

El caso es que Florentino no se ha movido en estas últimas elecciones, comió el otro día en el Ritz con Villar y Platini, ha reintegrado al Madrid a las instituciones. Ha hecho lo que el Madrid hizo siempre: estar cerca del poder. En mi libro verán unos estupendos consejos que Saporta le dio a Gaspart, cuando éste empezaba. Él mismo me los reveló. Gaspart empujó a Laporta por ese camino.

Rosell está en otro camino, no cultiva la Federación, conspiró contra Villar, va de verso suelto, y eso se une a que los mimos al Barça llegaron a hacerse tan excesivos que han cantado. Lo de la llegada tarde a Pamplona fue un cante imposible de disimular. No hay que abusar de los favores.

El mejor equipo que he visto

Así que ahora el Barça rema río arriba, como antes el Madrid. Habrá quien aún se escandalice al leer esto. ¿Es que se decide desde un despacho quién gana? No. Ni antes ni ahora. Sólo ganan los buenos equipos. Ningún Villarato podría hacer campeón al Rayo Vallecano, y lo cito porque es un club al que tengo cariño y entiendo que no se ofenderá. Pero con los arbitrajes benevolentes se vive mejor, hay más confort, más seguridad, menos histeria, menos expulsados, una paz interior que permite jugar mejor. Y con los arbitrajes en contra, todo al revés.

Si algo me ha sabido mal de lanzar la ‘Teoría del Villarato’ es que se ha recogido con frecuencia como una acusación al Barça de haber ganado todo lo que ha ganado recientemente con trampa (La misma, más o menos, que antes se le hacía al Madrid). Pues me apresuro a decir que no pienso eso. Nunca he visto jugar tan bien al fútbol como a este Barça. Doy por buenos todos sus títulos, como daré por buena esta Liga del Madrid. Los doy por buenos porque ha jugado tan bien que se puede uno hasta olvidar de Ovrebo, y los doy tan buenos porque, y este es el quid de la cuestión, sé que el fútbol es así. Que mundial tras mundial en caso de duda se decide a favor de los mismos (Brasil, Alemania, Italia, los que han mangoneado esto) salvo que ande por medio el equipo de casa.

Llegan los árbitros que saben eso y lo practican. Es un reflejo condicionado: en caso de duda, mejor así que asao. Parece triste decirlo, pero es lo que hay. Desde luego que todo lo que cuento puede estar trufado de errores humanos, que hay que mirarlo en perspectiva, pero eso es precisamente lo que pretendo hacer. Me dicen que los árbitros se equivocan, que equivocarse es humano. Y es verdad. Como también es humano tener simpatías o antipatías, querer agradar a los jefes para medrar…

Y ser valiente o ser cobardica. Recuerdo la división que estableció hace años Alfonso Azuara, a mi juicio acertadísima, entre halcones y palomas. Halcones, los valientes, claro; palomas, los blandos (Me figuro que tomó la figura de la administración estadounidense, en torno a la cual se echaron a rodar esos términos). Basta con mandarte palomas en casa y halcones fuera para que las cosas te vayan mejor de lo normal. Basta con mandarte halcones a casa y palomas fuera para que te vaya peor de lo normal. Y eso no quiere decir que ganes siempre con palomas en casa y halcones fuera, ni lo contrario. Pero sí que al cabo de treinta y tantos partidos eso tiene una influencia.

Y no me venga nadie con el argumento de ‘si creyera eso debería de dejar de creer en el fútbol’. El fútbol es hermoso, pero no es perfecto. Y es bonito, es tan bonito que lleva años y años sobreviviendo a esto, como ha sobrevivido a los entrenadores pelmazos. El fútbol es juego, es ilusión, es fantasía, es arte, es esfuerzo, es cooperación, pero en él también tiene un espacio el Poder, como en todo. Quizá poder en minúsculas, pero poder al fin y al cabo.

Y a todo esto: creo en la democracia y voy a votar una y otra vez, a pesar de que los que siguen más de cerca que yo las cosas grandes explican, una y otra vez en medios de la derecha y de la izquierda, que los jueces de las más altas instituciones de la Nación deciden según conviene al partido político que les colocó ahí. Cuando leo eso me pregunto con qué derecho podemos esperar neutralidad mineral a los árbitros de fútbol, personajes menores frente a nuestros grandes togados.

http://blogs.as.com/me-gusta-el-futbol/2011/05/teor%C3%ADa-general-del-villarato.html

jueves, 05 mayo 2011
Por Alfredo Relaño
Teoría general del ‘villarato’

Vaya por delante que cuando acuñé la palabra ‘villarato’ no fue en relación a los favores arbitrales al Barça, sino en referencia a la forma ‘sui generis’ de Villar de ejercer el poder y mantenerse en él. Y en alusión a la longevidad de su mandato. Ya saben a qué me refiero: renuevo a Clemente porque sí, si le echo, le pago, si echo a Luis Suárez no le pago, la Selección no va a Zaragoza (o ha ido una sola vez en veinticinco años) porque el de la federación aragonesa no me vota, al de la castellanomanchega que no me votaba le doy el fútbol sala porque así me votará, a Samper, que a través de Santa Mónica me adelanta un dineral le doy unEspaña-Argentina para que estrene su campo con el césped sin asentar (lesión de Maxi)…

O simplezas como decirle a Esperanza Aguirre (a la sazón ministra de Cultura y Deportes) que no hay que pedir la Eurocopa junto a Portugal (cosa que pidieron ellos) porque la vamos a conseguir por nuestra cuenta para luego encontrarse con que quien la gana es ¡Portugal! O emprender el asalto a la concesión delMundial-2018 sin buscar la menor complicidad del Gobierno ni de nadie, fiado en sus ‘extraordinarios’ contactos internacionales. (Ya saben ‘pactó’ con Catar un intercambio de favores y el gato al agua se lo llevaron Rusia Catar). Y ese fasto cutre del avión lleno de gorrones de aquí para allá, con la Selección adonde vaya, para recibir el retorno en votos. O eso de tener una copa del mundo expuesta en elMuseo de la Federación y el mismo día (muchas, muchas veces ha pasado esto) otra copa itinerante expuesta en cualquier punto de la piel de toro para que los aficionados se hagan fotos junto a ella. Sin avisar que ninguna de las dos es real.

O ese ir y venir acopiando dietas, con la Federación paralizada a la espera de él para tomar una decisión. O ese Reglamento de Competiciones, más viejo queGaribaldi, redactado de una manera casi ilegible, interpretable de una y otra manera, con sus gerundios insistentes, frases subordinadas y con frecuencia artículos que se contradicen. (Acabamos de tener el caso de la denuncia delGranada al Barça B, paradigmático). O esos comités que en lugar de justicia hacen política, que a épocas entran de oficio y a épocas no, que por la misma cosa ponen un año cuatro partidos a alguien y tres años después sólo uno, nadando en esos sargazos jurídicos de que está llena la normativa para que todo pueda traducirse en la ley del embudo.

Todo eso y varias cosas más de esta índole (no quiero aburrirles) y la permanencia en el tiempo de ese estado de cosas y de la persona que las simboliza y se perpetúa es lo que hace ya algún tiempo di en llamar ‘villarato’, discreto elogio al personaje. En realidad Villar no inventa el ‘villarato’, es algo tan viejo como el poder, que siempre ha ideado técnicas para mantenerse. Pero el suyo es un caso tan próximo, tan prolongado y tan de catón, que merece el homenaje de un término que le sobreviva.

Y los árbitros, en la mano. Con el hombre más fiel, Sánchez Arminio, y el más devoto, Díaz Vega. Esos árbitros cuya labor no puntúan los clubes, sino un comité estricto que al final de la temporada suma y luego aplica un ‘factor de corrección, para que la escala se acomode más aún al criterio que conviene. Árbitros, gente sufrida y de buena fe (descarto desde hace años, cuando Porta desmanteló una trama, que haya venta de árbitros en nuestro fútbol. No las hay).

Pero hombres, en fin. Hombres sobre cuya carrera profesional deciden otros. Deciden los servidores del ‘villarato’, sus jefes, puestos ahí por Villar. Ellos deciden quién es internacional o no, quién merece bicocas muy bien pagadas como ir a arbitrar unos mesecitos a Japón, o a dar un cursillo de árbitros a Catar. O a quién se le escucha a la hora de recomendar a tal coleguilla del terruño, que viene bien y promete. Lanzar árbitros del terruño, apadrinar y ver triunfar a jóvenes que practican el oficio en su regional, es una de las cosas que más felices hacen a los árbitros consagrados. (El árbitro es muy de la patria chica, porque es el único sitio donde no le insultan, al menos una vez que llega arriba. O porque en la regional le insultaron tanto que desarrolló un ‘síndrome de Estocolmo’, vaya usted a saber).

Volveré sobre este tema más abajo. Pero es una constante que los que llegan más arriba no son los árbitros que menos fallan, sino los que cuando fallan lo hacen como viene ‘al sistema’. Esos son los que arbitran los últimos tramos de de las grandes competiciones, los grandes partidos de las ligas, los que llegan a internacionales, a fases finales de Eurocopas Mundiales. ¿Han visto a algún árbitro equivocarse en algún Mundial contra AlemaniaBrasil Italia? Si alguna vez les ha podido pasar, ha sido porque jugaban directa o indirectamente contra el equipo local. Por ejemplo, a Alemania le dieron un gol en contra que no fue en la final de 1966, contra Inglaterra, en Wembley. (En aquel Mundial hubo una jornada de ignominia, en cuartos. Coincidieron un Inglaterra-Argentina, con árbitro alemán, y un Uruguay-Alemania con árbitro inglés. Los dos cumplieron escrupulosamente con lo que se esperaba. Aquello abrió una brecha futbolística, aún no cerrada, entre Sudamérica Europa). A Italia la escalfaron ante Corea, en el mismo Mundial que a nosotros. Luego cuando Corea se enfrentó a Alemaniaen semifinal ya no hubo nada raro. A Brasil le anularon un gol inaudito en elMundial de Argentina. Algo nunca visto: sacó un corner, contra Suecia ¿? Y lo cabeceó Zico a gol. El árbitro dijo que el tiempo se había cumplido entre el saque del corner y el cabeceo de Zico, sólo que el remate le sorprendió llevándose el pito a la boca, de ahí que el pitido no fuera el del gol, sino el final del tiempo.

Así que no es de extrañar que a nosotros, que siempre hemos ido de panolis, nos haya ido generalmente mal. ¿Recuerdan el codazo de Tasotti (ay, Italia) a Luis Enrique y la sangre de éste? Por supuesto recuerdan lo de Al Ghandour contraCorea. ¿O el gol de Michel contra Brasil en México?

Pero ha habido una excepción, recuerden: nuestro Mundial. Hasta un penalti fuera del área nos concedieron, para que saliéramos adelante en la primera fase. Más allá no pudieron arrastrarnos, ni falta que hacía. Llegaron Italia Alemania a la final. Sin salir de ese campeonato, pueden ustedes recordar que Lamo Castillo(nuestro árbitro para el evento, hoy cómodamente instalado en las alturas del fútbol mundial) abrasó a la URSS en su partido en Sevilla contra Brasil. O cómo aGentile le permitieron todo frente a Maradona, el día que Italia ganó a Argentina, cuando Grondona no era lo que es hoy. O el bochorno universal que sentimos cuando Schumacher abatió a Battiston, por cuya vida llegamos a temer, con aquel caderazo en la cabeza, sin consecuencias.

Arbitrar así es una ciencia, una artesanía, un arte, un cinismo, algo de todo eso. Llegan más arriba los que mejor lo hacen. Tiene que parecer un accidente, un descuido, si no no vale. Si te pasas te apartan, porque ‘Roma no paga a traidores’. Pero peor que pasarse es equivocarse como no conviene.

Y no es una conspiración. No hay que decir nada, nada debe notarse, a nadie se le felicita expresamente cuando hace algo así. Pero sigue prosperando. Y el fútbol da oportunidades. Casi en cada partido hay dos o tres jugadas dudosas, de esas que usted o yo tenemos que ver cuatro veces repetidas; con fallarlas todas en la misma dirección, ya se ha hecho suficiente por la causa.

Y no se extrañen de que lo hagan tan bien. Hablamos de un puñado muy selecto, escogido de entre una población arbitral altísima. Y gente que puede llevar veinte años perfeccionando esa habilidad.

Y ahora vamos con el ‘villarato’ y el Barça. Llevo cincuenta años siguiendo el fútbol español y no recuerdo casos de apoyo explícito tan sostenidos a un club, y si alguien me los puede aportar lo agradeceré.

He visto al Barça retirarse de la Copa porque sí. Fue en abril de 2000. El Barçahabía perdido 3-0 el partido de ida, ante el Atlético. Para el partido de vuelta Van Gaal exigió un aplazamiento, porque tenía muchos holandeses y les llamaba su selección. (Para entonces había más tensiones de calendario aún que ahora). Era un amistoso, con Escocia. Pocos meses antes había habido un amistosoHolanda-Marruecos y para esa vez Van Gaal obtuvo de sus paisanos la gracia de que no convocaran a los barcelonistas, para que jugaran el partido del Centenariodel club, Barcelona-Brasil. Esta vez Van Gaal y el Barça decidieron no pedir el favor, prefirieron reventar el partido. Dijeron que entre ausencias y una lesión (Amunike ya tenía el alta médica pero aún no había reaparecido) sólo les quedaban diez jugadores. Que completar el equipo con canteranos (el reglamento impone que tiene que haber un mínimo de siete de la primera plantilla, de modo que se podría hacer y La Masía ya existía) desvirtuaría el partido. Así que se presentó al partido con sus diez jugadores, en una escena bufa. Guardiola, muy honorable capitán, abandonó la fila en un momento dado y se acercó al medio campo a comunciarle a Díaz Vega que esto es lo que hay. Santi Denia, igualmente honorable capitán del Atlético, que viajó y compareció en tiempo y forma, asistió circunspecto al breve diálogo. Todo televisado en directo. Luego, todos a casa sin ducharse.

Eran semifinalistas los dos equipos de Madrid y los dos de Barcelona. Los cuatro tenían internacionales. Los otros tres jugaron, prescindiendo de los suyos, dado que esa fecha se montó en fecha FIFA. A ninguno le dio por hacer algo parecido. La sanción por algo así es un año sin participar en la Copa.

En verano, aprovechando una de sus reelecciones. Villar le indultó. (No está entre sus competencias hacer tal cosa).

Salto a 2003, otro pleito de internacionales. Para encajarle a Ronaldinho los descansos precisos entre un partido de la selección y otro de Liga, el Barça jugó su partido contra el Sevilla a las doce y cinco de la noche, haciendo alarde de su poder para mover Roma con Santiago. Allí estaba el árbitro, correctamente uniformado y dispuesto, y hasta Del Nido, tan jaque él, en el palco, junto a Laporta.

Una de cochinillo. ¿Recuerdan? Medina hizo lo posible por salvar el partido, tras una larga interrupción, e hizo bien. Fue cuando el segundo retorno de Figo alCamp Nou tras su salida, cuando cometió la afrenta de sacar los corners, cosa que no había hecho en su primer regreso, pero que hacía sistemáticamente en los demás partidos. El encargado de la megafonía había anunciado en entrevistas de prensa previas que cuando diera las alineaciones haría una pausa al llegar a Figo, para que la gente le abucheara a fondo. A pesar de ese anuncio no sólo no le alejaron de la tarea, sino que le permitieron hacerlo. El ambiente envilecido degeneró.

La consecuencia fue la orden de cierre del campo. El Barça recurrió a la justicia ordinaria, vulnerando el pacto del fútbol de no hacer tal cosa sino para casos laborales. Por eso mismo habían obligado a Lendoiro a arrastrarse ante la UEFA. Pero con el Barça fue distinto: mientras tenía el caso en los tribunales se modificó ‘ad hoc’ el artículo 118 de los estatutos. Entonces lo retiró. Y la modificación le salvó del cierre. Luego se han seguido cerrando campos por cosas menores, pero no todo el mundo es el Barça.

Sigo: a la vuelta de aquel mal mundial de Luis Aragonés España montó un amistoso de esos extraños (‘villarato’ del otro, ¿lo ven?) en Islandia. A nadie le apetecía. Menos de cinco días después el Barça tenía partido de Supercopa con el Espanyol. El Barça decidió que Puyol Xavi no irían y no fueron. Los declaró lesionados. Para tales casos está establecido que un jugador que es retirado de una convocatoria por lesión no puede jugar con su club hasta pasados cinco días del partido internacional. Por supuesto, Xavi Puyol jugaron la Supercopa. Por supuesto, el Espanyol hizo una reclamación: el caso era de catálogo. Por supuesto, el asunto se enterró en las sentinas de la Federación.

Sigo más: a la final de Copa de 2004 llegaron el Zaragoza y el Madrid. La ciudad escogida fue Barcelona. Pero ¿cómo consentir que el Madrid, a la sazón galáctico, ganara una final (todo el mundo daba por sentado que ganaría) allí? ¿Podría profanarse el recinto con el himno del equipo campeón? No. Hubo que jugar en Montjuïc, de menos capacidad, con pista, peor por todos los conceptos. No se le iba a hacer esto al Barça. Esta vez, sin embargo, el mundo culé se perdió un gusto, porque la final la ganó el Zaragoza, con aquel gol de Galletti. El ‘galacticidio’ podría tener ahora una placa en el Camp Nou pero no siempre sale todo de la mejor manera posible. (Es broma).

La penúltima, y gorda es casi de anteayer. La huelga de controladores convulsionó a todo el fútbol. La víspera, equipos de toda España se echaron a la carretera, en autobús. Algunos se cruzaron toda España, otros, como el Atlético, sólo media. El Barça lo tenía fácil, jugaba en PamplonaAVE Zaragoza y un autobús a Pamplona. No hacía falta ni tomar precauciones en la víspera. De hecho, el Barça siempre viaja en el día. Alguien les dijo que se arreglaría lo de los aeropuertos y no tomaron la menor precaución. Cuando vieron que no había vuelos decidieron que mejor dejarlo para mañana, llamaron al secretario de laFederación y lo arreglaron con él, sin consultar ni por cortesía a Osasuna. Quedaban para eso momento unas siete horas para el partido. La Federaciónllamó a Patxi Izco, que se enfadó. Como el Barça se estaba pasando se armó un revuelo nacional que ni esperaban ni entendieron en el club, así que decidieron hacer tarde lo que debieron hacer mucho antes: coger uno de los muchos AVEs y marchar a Zaragoza. De ahí a Pamplona. Llegaron al Reyno de Navarra justo a las 20:00, hora fijada para el comienzo. Por supuesto, se les autorizó a calentar el tiempo que quisieron, hasta rebasar generosamente la media hora de cortesía que el reglamento prevé para equipos que comparecen tarde. ¿Quién les iba a apremiar?

Muchas cosas, todas de este siglo

Y todo agudizado  a partir de las elecciones de 2004, cuando Gerardo Gonzálezse presentó contra VillarGerardo González había sido secretario general de laFederación. Tuvo un choque con Juan Padrón, vicepresidente, porque éste enredó en los comités para una decisión disciplinaria que afectaba a un club de su patria chica. Osó pisar el territorio de Gerardo González, que llevaba eso.Padrón llevaba el dinero, que no está mal. En fin, fueron cosas del ‘villarato’interior, que degeneraron en una guerra sucia, saltó González y decidió presentarse a las elecciones, aireando información sucia de la que disponía después de tantos años ahí metido.

Florentino, que por entonces creía controlarlo aún todo y ya no controlaba nada, apoyó a Gerardo GonzálezGaspart respaldó a VillarLaporta, a la sazón presidente del Barcelona, rompió la disciplina de voto de la Liga y votó a Villar. Ganó Villar. Y ahí sigue.

Fue una campaña desagradable. Fue entonces cuando Sánchez Arminio se quejó en la reunión anual de árbitros de que todo había ocurrido ‘por uno que ha gastado mucho dinero y no ha ganado nada’.

Y ahora voy con los arbitrajes en España, con el Madrid y con el Barça

Hemos visto a Rodríguez Santiago concederle a Messi un gol con la mano (alEspanyol, el mismo día del ‘tamudazo’) y al día siguiente designarle para la final de Copa. El mismo Rodríguez Santiago había, esa misma temporada, concedido un gol del Espanyol contra el Madrid tras pitar una falta inmediatamente antes. He visto a Mejuto pitar un penalti a favor contra el Atlético fuera del área y ese mismo año ser designado para el Mundial, al que si finalmente no acudió fue por caso de que uno de sus liniers estaba pasado de peso. (Muchos años atrás, Gurucetapitó un penalti fuera del área a favor del Madrid, en el Camp Nou. El partido no acabó. Fue suspendido por seis meses y no volvió a arbitrar al Barça en toda su carrera).

Y al revés: he visto a Tristante Oliva concederle un penalti discutido al Madrid, al final de un partido contra el Valencia (el ‘ushiro nage’, ¿recuerdan?) que, por cierto, para mí fue. Bueno, pero para el caso es lo mismo. Bien, pues fue eyectado del sistema. El año siguiente era delegado de campo del Murcia. (No había llegado a la edad de jubilación). He visto a Daudén Ibáñez limpiarle un gol legalísimo al Atlético contra el Madrid (Helguera le lío con su protesta) y perder la internacionalidad.

Así que he visto pistas suficientes que explican, no justifican, que en caso de duda los árbitros hagan así en vez de asao. Ya sé que esto cada cual lo ve de una forma y con frecuencia hay quien me esgrime esta u otra jugada. Y sí, aún hay veces que el Madrid sale bien, y hasta veces que el Barça sale mal, pero son las menos. Y esto hay que mirarlo como un cuadro impresionista, tomándolo desde cierta distancia, no pincelada a pincelada.

Hemos visto incluso un nuevo indulto, en el verano de 2008, con ocasión de la Eurocopa. Pepe traía una suspensión de la Supercopa del año anterior. Pero a él no le alcanzó. Casualidad: la relación de indultados se anunció justo después del partido. Sí le alcanzó a Alves, entre otros, que traía suspensión de la Liga anterior y pudo empezar esa. Por cierto, aquella Supercopa la ganó el Madrid en un gran segundo tiempo, nueve contra once, en el partido de vuelta ante el Valencia. Tuvo dos expulsiones.

Hay coincidencias a comentar. Iturralde es árbitro estrella del sistema. Se ha distinguido por agitar a los árbitros en sus reuniones a favor del sistema. Lleva muchos años en Primera, ha arbitrado mucho a todos, también al Madrid y alBarça. Es el árbitro que ha arbitrado más derrotas locales del Madrid (seis) empatado con su abuelo. Promediando durante este tiempo los resultados delMadrid en partidos sin Iturralde y con Iturralde, tiene unas estadísticas bastante peores con este. En el caso del Barça, al revés: las tiene algo mejores conIturralde que sin él.

Bueno, pues a él le dieron el Barça-Madrid del 5-0. Sería extravagante achacarle la goleada y sé que el mero hecho de citar este caso es exponerse a la caricatura. Pero si en un solo momento el Madrid pudo meterse en el partido, cuando Víctor Valdés, con 2-0 y tarjeta amarilla, le hizo el penalti a Cristiano, Iturralde se lo negó. Iturralde lleva años en Primera, ha arbitrado bastante a los dos.

¿Quién designa a los árbitros? Un triunvirato. Por la FederaciónSánchez Arminio, que sale en este texto por segunda vez. Por la LigaPuentes Leira, nada que decir. Y un tercero, López Nieto, árbitro siempre bien relacionado con elBarça, que le invitó a más de un Gamper y le llamó para arbitrar la grandiosa ocasión del homenaje a Cruyff.

Bien, me dirán, ¿y qué tiene que ver Europa en todo esto?

Bueno, pues Villar es vicepresidente de la UEFA, además de presidente de la comisión de designación de árbitros, dato que en España, para mi sorpresa, mucha gente desconoce y menos gente aún valora. También están en la UEFA Gaspart como miembro de la comisión de las competiciones entre clubes (o sea,Champions Europa League) nada menos y hasta Laporta, en el llamadoConsejo Estratégico del Fútbol Profesional., cargo que no sé, dicho sea de paso, si sigue cuidando.

El Madrid no tiene a nadie ahí por ningún lado. Lo más parecido al Madrid que hay es Hierro, que salió de mala manera del club, en el llamado comité de fútbol, que estudia cosas del tipo de propuestas de cambio de norma.

Al revés, Florentino estuvo en la conjura de los grandes clubes, en aquel G-14 que trataba de afianzarse como un contrapoder de la UEFA. Aquel motín se disolvió, pero el resquemor quedó.

Para más completarlo, Platini, desde su llegada, se ha mostrado crítico con el fútbol de los  grandes números y favorable al de cantera. Correcto. Pero lo ha expresado públicamente más veces de las convenientes. Criticó explícitamente el fichaje de Cristiano por 95 millones, como criticó la línea Abramovich. De hecho, ha lanzado la iniciativa del ‘fair play’ financiero, para cortar la progresiva incorporación de grandes millonarios a los clubes, cosa que a su juicio desvirtúa la competición.

Así que oficialmente el Barça es un club virtuoso, y además está introducido en laUEFA. El Madrid es sospechoso.

El Chelsea es algo más que eso, está visto poco menos que como un enemigo del sistema. Con todo y eso, se coló hasta una final, felizmente la de Moscú. Pero en otras ediciones le han abrasado. Particularmente cuando se cruzó con elBarça, que es justamente lo contrario. Aquel día fue la tormenta perfecta:Abramovich, enfrente el Barça, y encima si hubiera pasado el Chelsea se habría repetido la final del año anterior, Manchester United-Chelsea, dos de un mismo país. Todo eso junto explica el exceso de Ovrebo, que saltó todos los límites.

Así que no es raro que al Barça le vaya generalmente bien en los arbitrajes europeos también, y al Madrid generalmente mal. Ha puesto sus velas a favor del viento. Sin llegar casi nunca a lo de Ovrebo, claro. Pero no es de extrañar que siGuardiola expresa su preocupación por la designación de un árbitro portugués éste aterrice en la otra semifinal. O que si Mourinho ataca a cinco árbitros le pongan uno de ellos para el partido inmediato. Saldo: Pepe fuera con 0-0, luego los dos goles de Messi. Y gol anulado a Higuaín (anulación de verdad surrealista) con 0-0. Dos empujoncitos oportunos. Que parezca un accidente, como titulamos en AS. Y pasó el Barça.

No culpo al Barça, no se engañen. El Barça no hace más que estar en los sitios en los que hay que estar, hacer lo que el Madrid siempre hizo. El Madrid de ahora hace lo contrario, juega a otra cosa creyendo que va a liderar movimientos de futuro que hasta ahora no han tenido el menor futuro. Y tengo la impresión de queFlorentino no entiende ni se entiende con el mundo del fútbol, que se lo figura de otra manera.

Pero el hecho es ése: hay ‘villarato’ y hay ‘platinato’ y las causas y las consecuencias están aquí expuestas.

No sé si usted habrá tenido paciencia para llegar hasta aquí. Muchos habrán abandonado pronto, asqueados. Otros lo habrán terminado, maldiciéndome para sus adentros. Otros lo considerarán verdad revelada, y unos cuantos una concatenación ingeniosa y bien urdida de hechos que apoyen una tesis fantasiosa.

En cualquier caso, quiero dejar claro que, ‘villarato’ aparte, valoro el juego delBarça como el mejor que he visto, o el que más me ha gustado, aunque no sea la única manera de jugar bien al fútbol que se conoce. Que nunca he visto a equipo alguno jugar tan bien y tan sostenidamente treinta o hasta cuarenta partidos al año, durante tres años seguidos. Que Guardiola me parece un ejemplo, al menos en la victoria, que es casi siempre. (En la derrota tras la final de Copa, patinó, es verdad). Que el trabajo de cantera del club es ideal y que en el torneo de Fútbol 7de Brunete, y en su variante internacional de Canarias siempre he visto en la delegación del Barça una conducta ejemplar, lo mismo en el campo que en los encargados de los chicos, entrenador, delegado y demás. Que XaviPuyol,Iniesta Piqué cuentan con mi admiración en el mismo tono o mayor de la que he profesado a los mejores jugadores españoles que he visto. Y Víctor Valdés, enorme portero, que ha aguantado desde muy joven la portería del Barça y la comparación inevitable con Casillas, que por llegar un poco antes le robó plano. Que Messi me parece un genio cuyo límite quizá esté más allá de los establecidos hasta ahora por los más grandes. Desde luego, a la misma edad ya ha hecho mucho más que Maradona. Que admiro el amor de un país a su equipo, esa identificación de un club con una idea, con una tierra que por otra parte me toca muy de cerca. He escrito bien y muy bien del juego de este Barça muchas más veces que del ‘villarato’, pero tengo la sensación de que nadie lo recuerda.

Y nunca, nunca, he pensado, dicho ni mucho menos escrito que el Barça se esté dopando.

Pero no dejo de consignar que esa habilidad para poner las velas al viento que sopla le produce réditos, y que esos réditos se traducen en un confort de juego del que sus rivales a menudo carecen.

Y que el argumento de que “el Madrid tenía antes esos favores” no va conmigo, pero en todo caso no viene a ser sino una aceptación implícita de la teoría del‘villarato’, que según eso se justificaría por la necesidad de compensar una injusticia histórica.

Añado que me gusta el fútbol y que esto no quiere decir que piense que todo esté manipulado, sólo influido. Que no se trata de conspiración de gente en torno a una mesa, sino de sutilezas. Que es tan viejo como el mundo y que acompaña al fútbol desde siempre, ya he dicho que basta con recordar tantos mundiales. Y bastantes episodios recientes del Madrid o del Barça.

Yo lo llamo ‘villarato’

Y algo más, a demanda de muchos, como suelo escribir en mi ‘Twitter’. Me recuerdan un artículo de 2002 en el que yo ponía en solfa el victimismo del Barçay el Valencia con respecto a los árbitros por no sé qué incidente que habría favorecido al Madrid, supongo. Quizá sería el ‘ushiro nage’. Bueno, pues es sencillo explicarlo: tampoco creo que el Madrid deba hacerse la víctima ni presentarse como tal. Creo haber escrito muy recientemente que la conferencia de prensa de Mourinho me pareció un error que no conduce a nada. Ni el Madridni nadie debe quejarse de los árbitros, eso es estéril o, mejor, contraproducente. No recuerdo haber escrito nunca lo contrario. Me refiero a quejarse públicamente. Se deben quejar en las instancias oportunas, con discreción o, a ser posible, penetrarlas, compartir viaje con ellas, no enfrentarlas directamente.

Yo no soy victimista ni puedo serlo, porque no soy víctima. A mí no me arbitran. Yo cuento lo que veo y opino sobre lo que veo y no me inquieta que otros opinen distinto. Lo que me inquieta es que se sulfuren.

Sólo se trata de que gane el mejor, pero que gane sin ayudas.

Cronología del villarato I y II

http://www.lacompaniablanca.com/cronologia-del-villarato-i/
http://www.lacompaniablanca.com/cronologia-del-villarato-ii/

Villar siempre ha sido anti madridista, todo esto viene de muy lejos, en la época en la que era jugador del Bilbao siempre mostraba animadversión hacía el club madridista, posteriormente al convertirse en presidente de la RFEF, a principios de los años 90, el Madrid recibe dos arbitrajes escandalosos en la última jornada de las ligas 91-92 y 92-93, con el Tenerife como rival en las dos, en la primera García de Loza birla al Madrid un gol legal que hubiera supuesto el 1-3 en el marcador dejando prácticamente sentenciado el partido, en la segunda Gracia Redondo le escamotea al Madrid hasta 3 penaltis clarísimos con 0 a 0 en el marcador y alguna que otra expulsión tinerfeña de por medio.

Después llega el final de los 90, con ello un perdón inadmisible a la Farsa al saltarse el reglamento a la torera en aquella semifinal de copa contra el Atlético, los culés no juegan el partido de vuelta alegando no tener jugadores disponibles, lo cual era una flagrante falsedad. Dicha violación del reglamento conlleva no poder disputar la competición al año siguiente pero Villar les perdona incomprensiblemente. Después viene el fatídico clásico del cochinillo, en el que a Luís Figo le cae de todo desde la grada, incluidas una cabeza de cochinillo y una botella de J&B, sólo por vestir de madridista. 100.000 culés enfermos, poseídos por el odio  y agitados por Gaspart muestran al mundo lo que verdaderamente son, ellos, su club y su tan cacareado “seny”, una flagrante falsedad.

Es precisamente aquí donde parece estar el origen del villarato más enfermo y radical, en la época en la que Joan Gaspart (hoy en día hombre fuerte de la RFEF y de Ángel Villar) era vicepresidente, y posteriormente presidente del FC Barcelona: En el verano del año 2000 Florentino Pérez consigue fichar a Luis Figo, jugador del Barcelona. Desde el mismo momento en que el portugués se convierte en madridista Gaspart jura venganza contra Florentino Pérez, amenazándole con palabras muy duras, impropias de un dirigente serio y más ajustadas a las de un forofo radical – lo que siempre ha sido Joan Gaspart-, advirtiéndole de que llegaría un momento en el que Florentino y el Madrid pagarían por ello.

Ese momento llega justo cuando se producen las elecciones a la Real Federación Española de Fútbol en el año 2004. En ese instante los clubs de primera división están frontalmente enfrentados contra el presidente Ángel María Villar por diversas cuestiones (malversación de fondos e imputaciones de directivos en casos de corrupción), y deciden todos menos el Athletic Club de Bilbao, votar al otro candidato a presidente, el señor Gerardo González. Cuando estaba ya todo decidido, a última hora y sin motivo aparente, Joan Laporta, presidente del FC Barcelona en ese momento, traiciona a todos los demás equipos de primera que decidieron votar a Gerardo González y cambia  el sentido  del voto a favor de Villar. Y aquí viene el quid de la cuestión, y es que fué Joan Gaspart quién prácticamente le ordenó a Joan Laporta que votase a Villar y no a González, ya que de esa forma todo le iría a las mil maravillas.

Ángel María Villar consiguió  su cuarto mandato después de superar una campaña en contra de muchos medios de comunicación (por ejemplo grupo Prisa y ABC). Se impuso a Gerardo González y volvió a ser la figura más importante del fútbol español. Pero muchos de los que le votaron en noviembre de 2004 ya no están con él.

No aguantan a su lado. De hecho, la mayoría se muestra desencantada por el poco margen de maniobrabilidad y el escaso poder ejecutivo que muestra. Muchos colaboradores y críticos desvelan  que es rehén de compromisos adquiridos y que no es libre para tomar decisiones. Villar es prisionero de acuerdos con Jesús Samper y su empresa Santa Mónica, que es la que ha permitido que la Federación pueda sacar la cabeza para respirar del asfixiante estado financiero en el que se encuentran sus arcas.

En la primera parte de la “Cronología del Villarato”, terminamos refiriéndonos a los extraños acuerdos de Villar con Jesús Samper y su empresa Santa Mónica, que es la que ha permitido que la Federación pueda sacar la cabeza para respirar del asfixiante estado financiero en el que se encuentran sus arcas.

Una de las pruebas de lo que estamos diciendo es la celebración del partido de inauguración de La Nueva Condomina. Un encuentro que no debía haberse disputado bajo ninguna circunstancia debido al impracticable estado de su césped y que se cobró como víctima al argentino Maxi Rodríguez, jugador entonces del Atlético de Madrid.

¿Por qué no se hizo caso desde la Federación a los informes del cuerpo técnico sobre el estado del terreno de juego, que decían que era impracticable para poder jugar? El encuentro no se suspendió debido a la oposición de Santa Mónica, la empresa organizadora del partido ¿Desde cuándo una compañía privada tiene que organizar un partido a la Federación? Con su presidente, Jesús Samper, a la cabeza, se presionó para que se jugara, y mientras tanto Villar a callar y obedecer.

Además, poco después, el señor Samper fue nombrado directivo de la Federación, pese a que el “código del buen gobierno” de la RFEF especifica que no puede ser directivo una persona que tenga intereses comerciales con este organismo. Cabe recordar que Santa Mónica Sports explota el marketing y busca patrocinadores a la RFEF. ¿Dónde está el citado código ético?

Pero todo esto, que es gravísimo, no es nada comparado con esto otro: y es que además de que Villar también es rehén de Juan Padrón, vicepresidente de la RFEF, ya que se sabe que ninguna decisión es totalmente consensuada sin su aprobación, también lo és de Joan Gaspart, y es que lo que mucha gente desconoce por completo es que Gaspart financió su campaña electoral, y de esta manera tiene control absoluto sobre el presidente, de ahí que Gaspart le exijiera a Laporta que votase a Villar….nos parece que no importa explicar nada más, si esto no es corrupción deportiva apaga y vámonos.

A partir de aquí ha venido todo lo demás y que todos sabemos: arbitrajes escandalosos a favor del Barcelona cuando los ha necesitado, favores federativos con barra libre, control de medios de comunicación martirizando al Madrid tratándolo como el niño malo que se queja cuando lo hace, etc.

Y en Europa, más de lo mismo desde que Platiní llega a la presidencia de la UEFA y se rodea de gente culés como Villar, Gaspart, Laporta y varios ex directivos barcelonistas, incluido un directivo de UNICEF…organización patrocinadora del FC Barcelona. ¿Cómo es posible que la cúpula fuerte de la UEFA la forme un anti madridista y varios culés radicales?, ¿Cómo es posible que lleguen a ocupar cargos de tanta responsabilidad sabiendo de su pasado tan polémico y parcial? Por ejemplo, Villar controla a los árbitros europeos, ¡ Casi nada, oigan !
Dicho esto, ¿Cuáles han sido los ejemplos más flagrantes y sangrantes del villarato ya dentro del campo, y fuera de él, aparte del caso de la retirada en Copa y lo del cochinillo? Es imposible acordarse de todos los partidos y casos pero, por ejemplo, todos tenemos en la retina un partido entre el Sevilla y la Farsa en la 04-05 en el que al Sevilla no se le pitan hasta 4 penaltis a favor claros y se deja de expulsar al mexicano Márquez. En un partido entre la Farsa y el Bilbao, Deco escupe a la cara de un jugador del Bilbao delante del árbitro y no pasa nada; Xavi y Puyol aluden lesión para no acudir a un Islandia-España justo antes de una supercopa contra el Español y luego la juegan con total normalidad estando esto prohibid.

En un Villareal-Farsa de la 05-06 se anula un gol legal a los de Castellón de manera incomprensible y acto seguido marca Ronaldinho habiendo cometido falta previa; en un Benfica-Farsa de champions se le escamotea a los lusos un penalti y expulsión culés de forma un tanto escandalosa; en un Farsa-Milan de la misma champions se anula un gol a Sevchenko, que igualaba la eliminatoria a 1, a 5 minutos del final y previo desmayo de Puyol.

También en aquella champions se expulsa a Del Horno, jugador del Chelsea en el partido de ida de octavos de final previo teatro del tramposo de messi; en el clásico de la 03-04 se expulsa a Figo en una jugada en la que parecía que había jubilado a Puyol y luego quedó en nada; en el penúltimo partido de la 06-07 en un Farsa-Español se concede legal un palmeo de messi que habría dado la liga a la Farsa de no ser por el gol posterior de Tamudo y de Van Nistelrooy en Zaragoza; el escándalo de Stamford Bridge de la 08-09 en el que es posiblemente el robo más descarado de la historia del fútbol, con 4 penaltis escamoteados a los blues.

Otros ejemplos vergonzantes: Alves protagoniza una de las entradas más escalofriantes de la historia al doblarle literalmente la pierna a un jugador del Racing de Santander y el árbitro no pita ni falta, esa jugada suponía la expulsión del culé con 1-0 a favor del Racing en ese momento; en la 09-10 se le anula un gol claro al Valencia en el partido de liga de los culés en Mestalla con 0-0; se le perdonan a los culés la provocación de tarjetas amarillas intencionadas, cuando el Real Madrid no recibe el mismo trato por lo mismo.

Se expulsa a Van Persie, jugador del Arsenal en la vuelta de los octavos de champions, cuando el marcador estaba 1-1, la farsa eliminada, y ese hecho cambia totalmente el devenir de la eliminatoria; Guardiola consigue cambiar al árbitro del partido de semifinal de champions contra el Madrid; se expulsa a Pepe en la famosa jugada entre el portugués y Alves en la semifinal de champions, cuando aquel ni tan siquiera toca al culé, y ese hecho permite a la farsa ganar el partido 0-2; se permite todo el teatro habido por haber a los culés en esa eliminatoria; se permite que Busquets llame mono a Marcelo, no pase nada y encima le perdonen al culé la sanción y poder jugar de esa manera la final.

Se le anula un gol legal al Madrid nada más comenzar la segunda parte del partido de vuelta de aquella semifinal con 0-0; en la pretemporada de este año 2011 se dejan de señalar dos penaltis claros a favor del Madrid en el partido de ida de la supercopa y se perdona una expulsión a Valdés; en el partido de vuelta de supercopa los culés cometen otro acto racista llamando “moro de mierda” a Ozil en una tangana provocada por Guardiola y su segundo entrenador, quién llama “hijos de puta” a toda la plantilla del Madrid; llega el clásico de este año y el árbitro le perdona la expulsión a Messi y concede un gol ilegal a la Farsa, etc, etc, etc.

Aparte de este trato favorable a un equipo concreto, el Madrid recibe arbitrajes en contra de escándalo, para mi uno de los más flagrantes fue el de la temporada 05-06 entre el Madrid y el Villareal en el Bernabeu, o el Madrid-Sevilla de la 08-09, justo antes de un clásico, en el que al Madrid lo cosen a tarjetas, expulsiones, penaltis y goles anulados, y como esos dos muchísimos más, partidos en los que el Madrid recibe arbitrajes muy sibilinos, en los que se pitan cosas que no parecen determinantes pero si lo son, como parar el juego de forma incomprensible, no pitar faltas al borde del área, no poner la barrera en las faltas a la distancia reglamentaria, dirigirse en tono amenazante a los madridistas lo que les lleva a no poder protestar nada mientras la Farsa hace todo lo contrario, etc.

A partir de aquí, ¿Qué va a suceder? Yo soy de los que piensan que con el cambio de poder Villar ya no va a poder hacer lo que le dé la gana y van a ir a por él. La Secretaría de Estado para el Deporte -o el Ministro Wert si asume este apartado- es el organismo que controla a las federaciones deportivas de nuestro país, yo espero que se haga limpieza en la RFEF, haya tolerancia cero en el fraude deportivo y se castigue a los corruptos, y Villar en eso es el número uno. Sólo pedimos limpieza. Aparte siempre nos quedará Mourinho, quién jugándose su carrera como entrenador, denunció ante todo el mundo, y en la rueda de prensa deportiva más importante de la historia, al villarato y a la UEFA, por eso los culés y los medios de la farsa tienen tanto empeño en echar al portugués, porque dice la verdad, lo que muchos pseudomadridistas callan y no se atreven a decir.

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